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Crisis sanitaria | La desescalada

El Govern prevé controles en Ibiza para evitar botellones tras levantar el toque de queda

Los ciudadanos recuperan desde la noche del sábado la libertad de movimiento y se amplían las reuniones sociales a 10 personas en el interior y 15 en el exterior

Agentes de la Policía Local de Sant Antoni durante un control del toque de queda.

Agentes de la Policía Local de Sant Antoni durante un control del toque de queda. J. A. RIERA

A partir del próximo sábado los residentes y turistas de las Pitiusas ya no tendrán la obligación de regresar a sus casas u hoteles antes de la medianoche. El Consell de Govern acordó ayer que a partir del día 6 ya no se aplicará el toque de queda en Baleares, por lo que los ciudadanos recuperarán la libertad total de movimiento. Esta decisión del Ejecutivo regional supone un paso más, importante además, en el proceso lento de desescalada de las restricciones para contener la pandemia del covid en las islas.

El portavoz del Govern, Iago Negueruela, explicó ayer, tras la reunión de los lunes del Ejecutivo autónomo, que la conselleria de Presidencia ya está manteniendo reuniones para preparar los operativos que se activarán para evitar botellones en las calles tras el levantamiento del toque de queda. «Cuando hay cambios en la desescalada siempre se han hecho dispositivos [de vigilancia] para controlar las situaciones a los que uno se expone», dijo.

Un policía en una de las zonas de bares de la Marina, el verano pasado. Zowy Voeten

Este avance hacia la normalidad se produce gracias a que las medidas adoptadas hasta ahora «han dado un buen resultado» y «la situación está más controlada», según resaltó Negueruela. El ritmo de la vacunación permite avanzar más «en esta última fase de apertura», dijo el portavoz, que agregó que la inmunización general «avanza a buen ritmo» y ya se ha cubierto a casi un 40% de la población, al menos con la primera dosis. «Ya genera una inmunización relevante, indicó.

El Consell de Govern también acordó, desde el día 6 hasta el menos el 20, cuando se hará la próxima revisión, ampliar el número de personas que podrán participar en reuniones sociales y familiares. Ahora se permiten seis persones en interiores y ocho en exteriores y, a partir del domingo, podrán reunirse hasta 10 y 15, respectivamente. Esta limitación no afecta a las actividades del ámbito laboral, institucional, cultural, educativo y deportivo ni tampoco a los medios de transporte .

El Govern rehúsa avanzar qué pasos se darán a partir de la próxima semana en el proceso de desescalada en el sector de la hostelería

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Además, la ocupación de los centros de culto podrá alcanzar el cien por cien de su aforo, aunque se deberá asegurar la distancia de al menos un metro y medio entre personas de distintos núcleos de convivencia.

Por último, el Consell de Govern acordó prorrogar dos semanas más los controles en puertos y aeropuertos de personas procedentes de otras comunidades autónomas con una incidencia superior a 60 contagios por cada 100.000 habitantes a 14 días (la mayoría excepto la comunidad valenciana, apuntó Negueruela), tal como se aprobó el pasado 21 de mayo. Entonces, ya se acordó que las personas que tengan una dosis de la vacuna tampoco tendrán que presentar un test de antígenos para entrar en Balears.

El portavoz del Govern balear rehusó avanzar qué pasos se van dar a partir de la próxima semana en el proceso de desescalada en el sector de la hostelería, a la espera de la reunión del jueves de la mesa de diálogo social. El acuerdo se aprobará el viernes en una reunión extraordinaria del Consell de Govern.

El sector confía en que se permita ya la actividad en el interior de los locales sin el límite horario actual (hasta las 18 horas). En todo caso, Negueruela no quiso dar ninguna pista. «Seguiremos desescalando medidas», se limitó a decir, al tiempo que apuntó que el Govern prefiere que «la desescalada sea prudente para no dar pasos atrás».

Uso de la mascarilla

Por otra parte, la presidenta del Govern balear, Francina Armengol, aseguró ayer que la flexibilización del uso de la mascarilla es una discusión que se deberá tener en el ámbito técnico y político, así como una decisión que se tendrá que tomar «de forma compartida y según la incidencia de cada comunidad». En Balears no ha llegado el momento aún de tomar esta decisión, según dijo.

Armengol aseguró que el Govern continúa planteando «una desescalada lenta y rigurosa» de las medidas. «En el momento en que sea posible optaremos por empezar a quitar el uso de la mascarilla en el exterior», indicó la presidenta, que insistió en que «en este momento» aún no estamos en ese punto.

En este sentido, la presidenta apuntó que es muy importante «la pedagogía». «Aprenderemos a llevar la mascarilla con nosotros para que, en según qué espacios, nos la pongamos y en otros no. Creo que vamos a ir hacia ahí».

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