Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Sant Antoni recupera el tráfico de ferris de hasta 65 metros

Marí Ribas defiende que algunos creen que su decisión ha sido «suficientemente valiente»

El conseller y presidente de Ports, Josep Marí Ribas, ayer en Sant Antoni, en la reunión telemática del consejo de administración. | VICENT MARÍ

El conseller y presidente de Ports, Josep Marí Ribas, ayer en Sant Antoni, en la reunión telemática del consejo de administración. | VICENT MARÍ

Tal como ya había revelado el conseller balear de Movilidad y Vivienda, Josep Marí Ribas, el consejo de administración de Ports de les Illes Balears aprobó ayer reabrir a partir del martes el tráfico de ferris en el puerto de Sant Antoni tras más de dos años de moratoria.

Sólo se permitirá el atraque de embarcaciones de hasta 65 metros de eslora (las que operaban antes la ruta de la Península con Sant Antoni tenían 90 o más metros) y se prohíbe el transporte de mercancías. Los pasajeros podrán desembarcar en Sant Antoni con sus vehículos, ya que, recordó Marí Ribas, en la ley de Transportes se consideran parte del equipaje.

El conseller reconoció que las navieras no están de acuerdo en que se limite a 65 metros la eslora de los ferris. Las compañías han manifestado que es inviable que barcos de este tamaño cubran la ruta entre la Península y Sant Antoni. «No lo sé, lo dirán las navieras. Pienso que sí. Es lo que toca: limitar esloras para combinar mejor el tráfico con una bahía más pacífica», dijo Marí Ribas.

También se obliga a los ferris a reducir su velocidad en la entrada del puerto: hasta 12 nudos a tres millas de la bocana, siete nudos a una milla y un máximo de cinco nudos en la zona portuaria. Además, se limitarán las emisiones sonoras de los barcos de transporte regular de pasajeros, pero ayer no se concretó más.

Marí Ribas explicó que el consejo de administración de Ports también aprobó una inversión de poco más de tres millones de euros en una serie de actuaciones para mejorar y controlar las condiciones ambientales de la bahía y para la mejora del paseo marítimo y el tráfico de vehículos.

Además, anunció la creación de una comisión de seguimiento, con la participación de los ayuntamientos de Sant Antoni y Sant Josep y otras entidades sociales, para abordar las actuaciones necesarias en la bahía.

Un total de 360.000 euros se destinará a las actuaciones medioambientales y el control de los fondeos ilegales. Se prevé la eliminación de lodos del fondo, la instalación de una red de sensores para controlar la calidad del aire en la zona portuaria y urbana, también para medir la contaminación acústica. Asimismo, se implantará un programa de vigilancia de la calidad ambiental del agua, tanto en el muelle comercial como en el resto de pantalanes e instalaciones náuticas, y de las praderas de posidonia.

Sobre el control de los fondeos, el conseller admitió que primero se tendrá que solicitar a la Demarcación de Costas que ceda a Ports la competencia sobre la zona de espejo de agua. «Probablemente se deberá contratar personal [para ejercer esta función de vigilancia]», indicó Marí Ribas.

Críticas por su falta de valentía

En respuesta a las críticas de la plataforma Salvem sa Badia sobre su falta de valentía para prohibir el tráfico de ferris tal como defendía cuando era alcalde de Sant Josep, el ahora conseller respondió: «Creo que algunos piensan que he sido suficientemente valiente con esta decisión. Tal vez nadie aplaudirá esta propuesta, pero espero que al menos no disguste a la mayoría y que haya gente que más o menos la comparta».

Dicho esto, al ser preguntado sobre si personalmente está contento con el resultado, Marí Ribas dijo: «He hecho todo lo que creo que podía como conseller y presidente de Ports de Balears. Porque el puerto no lo puedo cerrar con un decreto. Quiero que quede claro. Hay una ley autonómica que determina que es un puerto de interés general. En su día se quiso cambiar pero se dejó suspendido con una moratoria que lo único que hizo fue aplazar el problema durante dos años. Algún día tenía que acabar y pienso que la decisión adoptada ha sido razonable. El tiempo dirá si acertada o no». Acto seguido, Marí Ribas insistió en que no se le ocurrían «muchas más opciones» para lograr «una bahía más amable o correcta».

Plan para limitar el tráfico de vehículos en la zona del puerto y abrir una nueva salida

El grueso de la inversión aprobada ayer por el consejo de administración de Ports de Balears (2,7 millones) se destinará a la mejora de la zona urbana del puerto y de la movilidad del tráfico de vehículos. Marí Ribas aclaró que estas actuaciones se decidirán en consenso con el Ayuntamiento. De entrada, se plantea modificar la sección de la calle de la Mar y crear una plataforma única para que en los meses de verano se pueda cerrar al tráfico en determinadas horas del día o la noche. Siempre y cuando el Consistorio le diera el visto bueno, también se propone abrir la calle Madrid para que haya otro punto de salida y que el tráfico de esta vía sea sólo en un sentido de circulación. Con esta actuación, se pretende evitar los problemas de tráfico que puede causar el desembarco de coches de los ferris.

Compartir el artículo

stats