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Las reservas de españoles se disparan un 34% en Ibiza con el fin del estado de alarma

Los británicos se apuntan a venir en julio y agosto, mientras el turista procedente de España se suma al ‘último minuto’ para viajar en mayo y junio, y empiezan a llover las reservas de holandeses desde ahora y hasta julio tras decaer en su país la cuarentena

Temporada 2021 en Ibiza

Temporada 2021 en Ibiza

Las reservas de turistas españoles en hoteles de Ibiza se dispararon el lunes, el primer día tras el fin del estado de alarma, un 34%. En esa única jornada se contabilizó «el mayor número de todo este año», explica José María Ramón, CEO de Neobookings, un motor de reservas para alojamientos que maneja más del 60% de las camas de Ibiza. «A Formentera, incluso, le ha venido muy bien», añade Ramón.

Pero el paso a la nueva normalidad en España coincidió en el tiempo con el varapalo del anuncio de que el Reino Unido metía a España (y a Ibiza con ella) en el saco del semáforo ámbar, con más restricciones para viajar (cuarentena al volver) que el verde: «Desde el anuncio de Boris Johnson [premier británico] se ha producido una disminución del volumen de peticiones de ese país para principios de junio y han crecido las cancelaciones, aunque siguen reservando». No ha sido, sin embargo, «una bajada drástica».

El CEO avisa de que hay tanta incertidumbre que las expectativas «varían cada día», dependiendo de «cada titular o de cada acción de gobierno». Todo afecta «muchísimo» en la toma de decisiones de los viajeros. En el caso de los españoles hay una tendencia clara a «reservar en el último minuto para este mismo mes (mayo) y hasta finales de junio, así como en la primera semana de agosto».

Los británicos, por su parte, han borrado mayo y junio del calendario y se apuntan a venir «en julio y en las últimas semanas de agosto». Pese a la incertidumbre, hay un dato que demuestra el deseo de los ciudadanos de Gran Bretaña por volver a Ibiza: suponen el 28% de las reservas efectuadas hasta ahora (a las que habría que sumar buena parte del 23% de las agencias on line que no incluyen la procedencia del cliente). En esa estadística, los españoles han repuntado hasta el 18%.

Los italianos (8% del total de las reservas), en su tónica: viajarán desde junio «hasta el 22 de agosto», pero «gotean, van lentamente. No es un turista que planifica con mucha antelación. No se ve movimiento porque no tienen las cosas claras por las restricciones. Eso les frena».

Y los holandeses son la sorpresa más agradable: tras quedar eliminada la cuarentena al regreso a ese país, llueven las reservas de última hora en mayo y, desde entonces, «hasta la tercera semana de julio». También hay registros de último minuto para mayo de alemanes», cuyo porcentaje cae al 3% del total.

Ramón tiene constancia de que, este mes, los pocos hoteles que hay abiertos «están trabajando más de lo que esperaban porque están entrando peticiones de última hora» y porque se han beneficiado de la desviación de reservas de aquellos alojamientos que finalmente siguen cerrados: «Los que están abiertos han absorbido esa demanda».

«Soy optimista -confiesa Ramón- porque los turistas tienen ganas de viajar, no aguantan más. Pero quieren tener las cosas claras y saber qué pasa tanto en el destino como a la vuelta. Ahora son más precavidos al tomar decisiones que en la época prepandémica, cuando reservaban con un año o seis meses de antelación».

Ese es el cambio más importante de esta nueva era turística: se reserva en el último minuto para evitar, sobre todo, el follón de las anulaciones, que no son pocas, según el CEO de Neobookings: «Más del 80% de las reservas hechas entre noviembre de 2020 y enero de 2021 han sido canceladas». Ahora viaja quien «puede ser más flexible; mira qué está abierto y allí va».

20% de reservas en septiembre

Y eso provoca cambios inesperados e insólitos, como ver alemanes en Formentera el pasado fin de semana: «Todo está cambiando. Holandeses, en agosto, había pocos antes. Pero no sabemos qué ocurrirá este año. Todo se sabrá a última hora». El grueso de las reservas se acumulan en julio (25%) y en agosto (26%). Y, ojo, un 20% en septiembre, que podría mejorar si la vacunación va viento en popa. Para octubre sólo hay hasta ahora un 4% de las reservas. Y para junio, el 18%: «Pero cada día que pasa entran más de última hora. Puede variar más aún en cuanto se defina cómo será este periodo post estado de alarma. Hasta podría haber un aluvión de reservas en el momento menos pensado».

O todo lo contrario. Las cancelaciones aumentan conforme se acerca el checking: «Por eso es tan importante que los gobiernos se pronuncien cuanto antes y den fechas claras». Por ejemplo (ver cuadro adjunto), en mayo se cancelaron casi el 64% de las reservas; para julio, el 38,5%, y para agosto, el 33%. Sólo en los últimos cuatro días, Neobookings detectó un 33% de anulaciones para el mes de junio y un 31% para mayo.

El gran dilema, «sobre todo para las cadenas y hoteles grandes, será saber qué día abren», advierte Ramón: «No vemos un interés grande de demanda hasta las últimas semanas de junio. Hasta entonces no dará para que abran todos».

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