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Las depuradoras de Ibiza y Sant Josep incumplen la normativa

Sólo la depuradora de Vila genera el 98% del agua mal tratada de todo el archipiélago

Las instalaciones de la depuradora de Vila, en una imagen de archivo. | D. I.

Las instalaciones de la depuradora de Vila, en una imagen de archivo. | D. I.

El agua depurada por las plantas de Vila y Sant Josep siguen incumpliendo las condiciones que marca la normativa, según reconoció ayer el conseller balear de Medio Ambiente, Miquel Mir, en la presentación del informe anual de saneamiento y depuración elaborado por la Agencia Balear del Agua (Abaqua). En todo caso, el secretario general de Abaqua, Juan Calvo, destacó que ha mejorado la situación con respecto al informe anterior, en el que había otras dos depuradoras más de la isla, la de Sant Joan y sa Cala de Sant Vicent, que tampoco cumplían la normativa y ahora sí, según explicó Calvo.

En el conjunto de Balear,s de las 79 depuradoras que gestiona Abaqua, empresa pública que depende de la conselleria de Medio Ambiente, cuatro no cumplen la normativa: las dos de Ibiza más las de Llubí y Vilafranca, en Mallorca. Hay que tener en cuenta que sólo la planta de Vila genera el 98% del agua mal depurada del archipiélago. El año pasado eran ocho las depuradoras de las islas, la mitad también de Ibiza, las que no superaban las condiciones de calidad que marca la normativa. «Estamos revirtiendo la situación con las inversiones necesarias», indicó el director gerente de Abaqua, Guillem Rosselló.

Rueda de prensa del conseller, ayer en Palma. CAIB

Para solucionar los problemas de la planta de Sant Josep, en este momento se está ejecutando un proyecto de mejora del sistema de aireación y decantación presupuestado en algo más de 106.000 euros. En el caso de la depuradora de Vila, Calvo explicó que se han reanudado ya las obras de construcción de la nueva de sa Coma (51 millones de euros), en concreto las conexiones de las instalaciones en los terrenos expropiados recientemente. La previsión del Ministerio de Transición Ecológica es culminar las obras entre finales de 2022 y principios de 2023, según el secretario general de Abaqua.

Inversiones en marcha

Aparte, la Agencia Balear del Agua tramita otras inversiones de mejora de las depuradoras de las Pitiusas, entre las que destacan las de sustitución y mejora de la red de saneamiento de las de Formentera (7,4 millones), Sant Antoni (4,6 millones) y Can Bossa (3,8 millones), cuyos proyectos se encuentran en fase de redacción.

El conseller advirtió del problema de la mala calidad de las aguas residuales que llegan a las depuradoras, una competencia municipal

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El conseller de Medio Ambiente advirtió del problema de la mala calidad de las aguas residuales que llegan a las depuradoras, lo cual, remarcó, es competencia municipal. En Formentera, el 66,8% del caudal de las fecales incumplen los requisitos de calidad que marca la normativa antes de llegar a la planta, lo que dificulta el proceso de depuración. En el caso de Ibiza, el porcentaje se sitúa en el 63%; en Mallorca, en el 25% y en Menorca, en el 21%.

En el caso de Ibiza, el 100% de las aguas residuales que desembocan en la depuradora de Sant Antoni no cumple la condiciones que se requieren. Por detrás se sitúan la de Can Bossa, con un 78,7%; Vila, con un 70,8%; Sant Joan, con un 60,3%, y sa Cala, con un 22,3%.

En este sentido, Calvo explicó que los ayuntamientos deben controlar los vertidos industriales (aceites, pinturas) y de aceites de restauración a las alcantarillas.

También se ha detectado, según Calvo, el vertido del contenido de alguna fosa séptica directamente a las alcantarillas en lugar de llevarlo, como corresponde, directamente a la depuradora. «Ya hemos tratado este problema. En Formentera ya han tomado medidas y han identificado algún punto en el que se vierte una carga de químicos elevada. Santa Eulària también está haciendo un esfuerzo para identificar estas fuentes», apuntó el secretario general de Abaqua.

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