Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Las restricciones en hostelería se mantienen igual pese a que Ibiza pasa a nivel de alerta 2

Sí se «flexibilizan» un poco las medidas en comercios, gimnasios y otras actividades

Marí y Garrido, ayercon cuatro de los alcaldes de la isla.

Marí y Garrido, ayercon cuatro de los alcaldes de la isla.

El Govern balear, con el apoyo del Consell de Ibiza, apuesta por una desescalada «lenta y conservadora» y, por ello, Ibiza pasará a partir del sábado a nivel 2 de alerta sanitaria por el covid, pero mantendrá, al menos durante dos semanas más (hasta el día 23), las mismas restricciones en el sector de la hostelería. Así lo explicó ayer la consellera balear de Presidencia, Mercedes Garrido, tras una reunión en Ibiza con el presidente del Consell, Vicent Marí, y los alcaldes de la isla.

Garrido destacó la buena situación epidemiológica de la isla (28,4 casos a 14 días por cada 100.000 habitantes), pero puntualizó que la presión hospitalaria es aún «importante pese a que la tendencia sea a la baja». Este es uno de los motivos que condiciona que se opte por una desescalada «prudente», además de la incertidumbre sobre la evolución de la pandemia en los próximos días tras las vacaciones de Semana Santa.

El diagnóstico de los casos en las últimas semanas confirma un incremento de la propagación del coronavirus en Mallorca, Menorca y en Formentera y una estabilización en Ibiza y, además, el informe del comité de gestión de enfermedades infecciosas apunta que la situación actual recuerda a la del «inicio de la segunda y tercera ola». De todo modos, Garrido indicó que no se espera que se produzca el mismo incremento de contagios que tuvo lugar tras las pasadas fiestas navideñas.

A partir del lunes, las reuniones sociales se aumentan a seis personas y de dos núcleos de convivencia, tanto en espacios públicos como privados

En todo caso, Ibiza es la única isla del archipiélago balear en la que baja la alerta sanitaria y se flexibilizan algo las medidas. En el resto de las islas, se mantienen las mismas restricciones, salvo las específicas de Semana Santa, que el Govern balear acordó en la última revisión del nivel de alerta.

A partir del lunes, las reuniones sociales se aumentan a seis personas y de dos núcleos de convivencia, tanto en espacios públicos como privados. Sin embargo, en las terrazas de los establecimientos de ocio no varía: sólo se pueden juntar en una mesa cuatro personas de dos núcleos de convivencia y el horario de cierre se mantiene hasta las 17 horas. Garrido justificó que «cada vez que ha habido una mayor apertura de la restauración ha habido un mayor nivel de contagios. Ha sido directamente proporcional», dijo. El toque de queda también se mantiene a las 22 horas.

A partir del sábado se permitirá en Ibiza la ampliación del aforo de los comercios del 50 al 75%, aunque los no esenciales tendrán que seguir cerrando a las 20 horas. En los centros de culto (iglesias), la capacidad de aforo se amplía del 30 al 50%, el mismo porcentaje que en teatros.

En los locales de ocio infantil se amplía la capacidad de seis a 10 personas, la misma que en los centros juveniles y, en el caso de los de gente mayor, se pasa del 30 al 50% del aforo, con la limitación de grupos de seis personas en las actividades que se organicen.

Gimnasios y academias de baile

En los gimnasios se da vía libre a la organización de clases de baja intensidad en interiores a un máximo de 10 personas y a seis en el caso de que sea alta, con la obligación de llevar siempre la mascarilla. Ahora se permite el uso de máquinas de cardio. Por su parte, las clases en academias de baile pasan de seis a 10 personas.

También se reanudarán las competiciones deportivas federadas autonómicas a partir de 12 años. En las de ámbito estatal se permitirá la presencia de público, siempre y cuando no se supere el 50% del aforo del recinto con un máximo de 400 personas al aire libre o 200 en interior (25% de la capacidad). En las de menores, se habilitará la asistencia de dos personas por cada participante, con un máximo del 25% del aforo.

Garrido indicó que esta «pequeña flexibilización» es un paso más para lograr que la temporada turística «sea lo más normal y larga posible». «Sólo lo conseguiremos si somos capaces de mantener a raya la situación epidemiológica», dijo, al tiempo que indicó que trasladará a las conselleries de Salud y Modelo Económico la propuesta que le hicieron los alcaldes para que se replique el sistema de control del concierto de Love of Lesbian de Barcelona en Eivissa para que abran las discotecas.

Compartir el artículo

stats