Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Historia

Una cantera de arqueólogos

El Museo Arqueológico dedica la Semana Santa a difundir el legado de Roma y su herencia cultural vigente en la actualidad Algunos de los antiguos alumnos descubrieron su vocación gracias a estos talleres en y ya se disponen a estudiar Arqueología

Una cantera de arqueólogos.

El interés que han despertado este año los talleres del Museo Arqueológico de es Puig des Molins ha llegado al punto de que todas las plazas disponibles se agotaron a las dos horas de abrirse el plazo de inscripción. De hecho, son muchos los niños que quieren repetir la experiencia cada año, hasta el punto de que los arqueólogos que imparten las jornadas ya se encuentran viejos pupilos que se preparan para seguir sus pasos en la Universidad.

El arqueólogo Juanjo Marí admite que siente cierta envidia al observar a los niños correteando entre los hipogeos, las tumbas púnicas excavadas en la roca. «Ya me hubiera gustado poder disfrutar de estos talleres a su edad», confiesa. Como tantos de su quinta, su vocación proviene de Indiana Jones, pero destaca que pronto tendrá como colegas a jóvenes que se apasionaron por la historia gracias a estos talleres didácticos.

11

Una cantera de arqueólogos J.A Riera

«Hay tres chavales que vienen desde los seis años que el año que viene empiezan Arqueología en la universidad», destaca Marí. Aunque él se dedica principalmente al trabajo de campo y al seguimiento arqueológico de obras, procura adaptar su agenda para participar en estas iniciativas didácticas del Museo Arqueológico d’Ibiza i Formentera (MAEF), tanto en verano como en Semana Santa.

«Los niños tienen tanta imaginación y vienen tan ilusionados que nos ayudan a enfocar la arqueología desde otra perspectiva no tan academicista», apunta Marí. Él lleva 12 años colaborando con Carmen Mezquida, la responsable de estos talleres y coordinadora del gabinete didáctico del MAEF.

«Esta semana van a entrar en contacto con el mundo romano y se van a dar cuenta de que viven rodeados de su influencia a diario, como el propio calendario», explica Mezquida. Su herencia cultural es tan vasta que esta es la cuarta Semana Santa consecutiva que los talleres arqueológicos de Semana Santa se dedican a Roma.

Carmen Mezquida, en el centro, cuenta el mito fundacional de Roma acompañada en las explicaciones por su hija Zoe. J. A. Riera

La sesión inaugural se centra en el mito de la fundación, con Rómulo y Remo, y en la Monarquía. El resto de periodos, la República y el Imperio, se tratarán en jornadas específicas, con actividades complementarias como una visita al acueducto de s’Argamassa.

Los niños tienen tanta imaginación y vienen tan ilusionados que nos ayudan a enfocar la arqueología desde otra perspectiva

decoration

La parte didáctica se complementa con manualidades en las que los niños confeccionan los mismos amuletos que se usaban en la época, como la bulla y la lunula, así como lucernas o máscaras que representan a Luperca, la loba que recogió la cesta donde arrojaron a Rómulo y Remo al Tíber.

Este año, los monitores cuentan con la ventaja de que no hay diferencia de edad entre los 20 niños inscritos en los talleres, todos ellos entre los nueve y diez años, por lo que no necesitan diferenciar las actividades. Aun así, por motivos de seguridad, los grupos se dividen en dos cuando pasan al turno de las manualidades en el interior de la casa payesa de es Porxet. Para el resto, disfrutan de las cinco hectáreas del Patrimonio de la Humanidad en es Puig des Molins.

Otra gran ventaja para las clases es que los niños ya llegan enganchados por la Historia. De hecho, dos de las pupilas, Ruth y Luna, no dudan en asegurar que están predestinadas a la arqueología. «Nacimos de cara a la necrópolis», resaltan mientras señalan hacia la vecina Policlínica Nuestra Señora del Rosario.

Compartir el artículo

stats