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Urbanismo

Los promotores de las casas de madera de Ibiza paran las obras al perder la financiación

os sanitarios que promueven las dos viviendas en Sant Antoni aseguran que «el revuelo» ha provocado que el banco corte el grifo de la financiación

Obras de las casas de madera de Can Germà. Vicent Marí

Obras de las casas de madera de Can Germà. Vicent Marí

Los promotores de las dos casas de madera de Can Germà, seis familias de sanitarios constituidos en una cooperativa, han comunicado al Ayuntamiento de Sant Antoni su decisión «unilateral» de paralizar las obras en un plazo máximo de 72 horas. El médico Jesús González, portavoz de la cooperativa, explicó ayer que «el revuelo» que se ha generado sobre estas obras ha provocado «una sensación de inseguridad al banco que las financia y a los instaladores [por el temor a la paralización de las obras y a verse obligados a quedarse con el material]». «El banco nos dijo que no podía seguir así, y no podemos continuar. Todo este revuelo, que creo que es artificial, nos ha destruido. Nos ha cortado la vía de financiación», lamenta González.

En la comunicación remitida al Consistorio el lunes, la cooperativa argumentaba que está decidida a hacer valer sus derechos, siempre con el ánimo de cumplir la legalidad, pero, a la vista de las contradicciones sobre la norma aplicable, ha decidido, rigiéndose por el principio de prudencia, paralizar las obras en un plazo máximo de 72 horas. 

Detalle de las obras de Can Germà. Vicent Marí

Precisamente, González apuntó que ayer fue «un día de locos» para tratar de acabar con las obras de aislamiento: «La construcción de madera tiene muchas ventajas, pero tiene el gran inconveniente de que se deteriora si no se termina el aislamiento».

La polémica sobre esos dos inmuebles, que las seis familias proyectan compartir siguiendo un modelo de cohousing, estriba en que los promotores iniciaron las obras sin esperar a la licencia acogiéndose al silencio administrativo positivo. La Sociedad Cooperativa Els Sanadors optó por casas prefabricadas, en vez de las convencionales, por ser la única vía, al amparo de una sentencia del Tribunal Constitucional, de poder acogerse al silencio positivo.

30 meses para una licencia

González explica que inicialmente el banco «sólo financiaba el proyecto a dos años» (paga los certificados de obras durante la construcción), cuando el Ayuntamiento de Sant Antoni tarda al menos 30 meses en tramitar una licencia urbanística. «Era imposible», indica. Por ello, la cooperativa se asesoró y halló la solución en la vía de las casas prefabricadas. «Es una vía peligrosa y muy incierta, por lo que nos quisimos asegurar de que se trataba de casas prefabricadas y que no incumplíamos ninguna normativa», recuerda. Hasta tres arquitectos lo confirmaron, agrega.

Pasividad de la Administración

A mediados de enero de 2019, cuando gobernaban PSOE y Reinicia, los promotores presentaron el proyecto básico y solicitaron la licencia de obra para una vivienda unifamiliar. También preguntaron al Consistorio «cómo interpretaba la norma» de las prefabricadas, pero no obtuvieron ninguna respuesta, tampoco cuando solicitaron el certificado acreditativo del silencio positivo. «El Ayuntamiento no decía nada y, como teníamos los informes que justificaban que se trataba de casas prefabricadas, comunicamos el inicio de las obras (12 de noviembre de 2019) y pagamos los correspondientes impuestos», explica.

González lamenta que el grupo municipal PSOE-Reinicia ha utilizado este proyecto «como arma política» y le atribuye también «la responsabilidad» de no haberles ayudado a actuar «con más seguridad». En todo caso, el médico destaca por encima de todo que las dos viviendas se construyen en suelo urbano y se cumplen todos los parámetros urbanísticos, por lo que el Consistorio deberá otorgar la licencia. 

Las dos construcciones «cumplen los parámetros urbanísticos» y la controversia radica sólo en si las casas son o no prefabricadas

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Precisamente, el alcalde, Marcos Serra, aseguró ayer que, tras hablar con los técnicos municipales, las dos construcciones «cumplen los parámetros urbanísticos». Por ello, la controversia radica sólo en si las casas son o no prefabricadas. Si lo son, los promotores podían iniciar las obras, por silencio positivo, como así hicieron y, si no lo son, el Consistorio deberá abrir un expediente de infracción urbanística con «una sanción». «Y tendrán que restablecer la legalidad. Si cumplen los parámetros urbanísticos tendrán que esperar a obtener la licencia», indicó Serra, que recordó que esta zona del municipio es urbana

Tal como publicó hace dos días este diario, la jefa del departamento de Urbanismo de Sant Antoni emitió un informe el pasado mes de octubre, casi un año después de que los promotores comunicaran el inicio de las obras, que concluía que las construcciones no son prefabricadas sino viviendas construidas con madera. El equipo de gobierno, sin embargo, encargó a un despacho de arquitectos externos para aclarar si los inmuebles son prefabricados.

Informe del nuevo aparejador

Serra justifica que la jefa del departamento de Urbanismo es «jurista» y que esta cuestión debe resolverla un arquitecto o ingeniero y que, precisamente, así se lo comunicó la misma técnica. De todos modos, el alcalde indicó que, como el despacho externo está «tardando más de lo previsto» en emitir el informe, el nuevo aparejador municipal, que entró en enero en el Ayuntamiento, se ha puesto también a analizar si las casas son o no prefabricadas. «Esperamos que se resuelva cuanto antes», resaltó el alcalde.

La cooperativa proyectaba acabar las obras en agosto

El portavoz de la cooperativa de sanitarios señala que las obras están «muy avanzadas» y que la previsión es que estuvieran acabadas en agosto. Ahora preocupa el posible deterioro de las construcciones si no se resuelve pronto este asunto. 

Paran por prudencia las obras en 72 horas  

La comunicación que la cooperativa entregó el lunes en el Ayuntamiento apunta que, en un plazo de 72 horas, se paralizarán las obras, por un principio de prudencia, ante las contradicciones sobre la norma aplicable.

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