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Informe

2050: con el agua al cuello

Ibiza será una de las ciudades costeras de España más afectadas por la subida del nivel del mar a partir de 2050, con unos costes anuales de 38,8 millones de euros | El turismo se resentirá en verano y las playas cambiarán su morfología

Daños debido al aumento del nivel del mar (en millones de euros)

Daños debido al aumento del nivel del mar (en millones de euros)

Un informe del Ministerio de Transición Ecológica sobre los impactos derivados del cambio climático en España dibuja un panorama de transformaciones para las próximas décadas. Los cambios empezarán a ser claramente perceptibles hacia 2050, cuando la ciudad de Ibiza ya tendrá que hacer frente a costes millonarios todos los años por la inundación permanente de parte de la ciudad.

En Formentera ya ha aparecido un nuevo paso de mar en es Trucadors. G. FERRERO

La ciudad de Ibiza será la segunda de España que más daños económicos sufrirá como consecuencia de la subida del nivel del mar prevista a causa del cambio climático. La primera será Bilbao, que puede sufrir pérdidas anuales por valor de 38,8 millones de euros en el año 2050, y la segunda será Ibiza, con 35,5 millones de euros al año. La situación será aún peor a partir de ese año, pues se prevé que desde 2050 los efectos de la inundación se aceleren.

Esta es la conclusión que figura en el informe ‘Impactos y riesgos derivados del cambio climático en España’, que acaba de hacer público el Ministerio de Transición Ecológica.

La mayor vulnerabilidad de la ciudad de Ibiza ante la subida del nivel del mar se debe a que gran parte de la ciudad se ha construido sobre cotas muy bajas e, incluso, sobre terrenos oficialmente calificados como inundables.

El mar recuperará los dominios que le fueron arrebatados a partir de los años 60 por la construcción artificial

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Los visores que simulan las zonas que quedarán permanentemente inundadas a partir de 2050, basados en las proyecciones del panel intergubernamental de la ONU conocido como IPCC, coinciden en mostrar un escenario que, de hecho, no es demasiado sorprendente. El mar recuperará los dominios que le fueron arrebatados a partir de los años 60 por la construcción artificial.

En concreto, todo el paseo marítimo, incluyendo sus zonas residenciales y los tres puertos deportivos allí construidos (Marina Ibiza, Ibiza Botafoc y el Club Náutico) quedará sepultado bajo las aguas. Lo mismo sucederá con ses Feixes del Prat de ses Monges y parte de Talamanca. También quedará inundado para siempre es Prat de Vila, que, gracias a no haber sido construido, ahorrará muchos problemas y gastos económicos tanto a particulares como a administraciones.

Las tramas oscuras en el norte de Formentera permanecerán bajo las aguas. CLIMATE CENTRAL

No serán los únicos espacios que sufrirán las consecuencias. Ya fuera de Vila y, por tanto, al margen de esos 35,5 millones de euros anuales en daños, los otros dos lugares más afectados serán ses Salines de Ibiza y el norte de Formentera. Se puede decir, a tenor de las proyecciones más recientes (que, por cierto, empeoran las previsiones anteriores), que el actual Parque Natural desaparecerá tal y como lo conocemos en pocas décadas. Ello será así porque el mar pasará a inundar totalmente los estanques salineros al rebasar la playa de es Codolar, penetrar en los cristalizadores y dar al traste con todo el sistema que actualmente permite obtener la sal, a no ser que se acometan infraestructuras de contención.

Si no, el agua del mar desbordará los actuales límites de los estanques e inundará su entorno más inmediato, llegando al borde mismo de la pista del aeropuerto y hasta muy cerca de la torre de sa Sal Rossa.

En Formentera, este diario ya informó de la subida del nivel del mar que se está produciendo en es Trucadors, lo que ha creado una nueva lengua de mar ‘cortando’ esta península y, en realidad, dando lugar a una nueva isla. No es sino la primera evidencia del fenómeno causado por el cambio climático en nuestro litoral, si bien no es el único ni será el último. Las proyecciones indican que para 2050 toda la península de es Trucadors quedará reducida a un rosario de islotes y escollos sueltos, y el propio islote de s’Espalmador perderá también parte de su superficie. El Estany des Peix aumentará de tamaño porque la orilla retrocederá tierra adentro y todo el contorno de s’Estany Pudent experimentará también cambios, aunque no tan acusados. La Savina quedaría también comprometida seriamente.

Área que abarcará la inundación permanente en el entorno de ses Salines. CLIMATE CENTRAL

¿Por qué sube el mar?

Pero, ¿por qué sube el mar? Fundamentalmente se debe a tres factores. De momento, el que tiene más relevancia es la llamada expansión o dilatación térmica del mar. Significa que, cuando está caliente, el agua tiene a ocupar mayor volumen. Los científicos afirman que la subida registrada hasta ahora se ha debido sobre todo a este factor. En segundo término, influye el derretimiento de los polos y los glaciares, con la liberación al mar de grandes cantidades de agua que antes eran hielo. Finalmente, la fusión de las grandes placas de hielo que cubren Groenlandia contribuyen también a elevar el nivel del mar. Y todo ello es debido al calentamiento de las temperaturas. El objetivo del Acuerdo de París es no rebasar de ningún modo un incremento de 2ºC para 2100, y si es posible evitar incluso los 1,5ºC de aumento.

La única duda que tienen los científicos es qué altura alcanzarán las aguas marinas para 2050 o 2100. Para ello emplean tres escenarios, en función de su gravedad. El más leve, el intermedio y el más grave (en función de si se frenan poco o mucho las emisiones).

El informe ahora hecho público señala que «en el escenario más favorable (el RCP2.6) el aumento del nivel del mar en 2100 puede alcanzar una media de 43 centímetros. En el escenario más desfavorable, RCP8.5, el aumento sería muy superior, de 84 centímetros». Esto, a nivel global, pero a escala regional se pueden producir variaciones. En el caso del Mediterráneo occidental, donde se encuentran las Pitiusas, las proyecciones señalan una subida de 20 centímetros en un escenario intermedio RCP4.5 para 2050 y de 51 centímetros para 2100. En el poco probable caso de que no se tomen medidas, la subida a final de siglo se dispararía hasta los 75 centímetros.

La trama oscura indica la inundación prevista para el año 2050 en Vila y su entorno. CLIMATE CENTRAL

Eso significa, en resumen, que «cualquier zona deprimida cercana a la costa que esté a una cota de un metro es potencialmente susceptible de verse afectada», señala el investigador de la Universitat de les Illes Balears (UIB) Lluís Gómez Pujol, uno de los autores de un informe específico sobre los efectos de este fenómeno en Balears. «Si no nos lo tomamos en serio, algunas casas y paseos marítimos de lugares costeros desaparecerán», advierte.

¿Significa esto que desaparecerán las playas de las Pitiusas? No, pero cambiarán. «Tendremos playas, no serán como las de ahora, pero seguirá habiendo», solo que más retrasadas respecto a la actual costa. Aunque no hay datos específicos para las Pitiusas, en Cataluña la línea de costa retrocederá en torno a 20 metros en 2050, según las proyecciones en el escenario más favorable, pero podría alcanzar los 41 metros en el peor de los casos.

Efectos sobre el turismo

Es un fenómeno poco alentador. Y, sobre todo, para el turismo, puesto que puede ser uno de los grandes perjudicados, o al menos depende de en qué destinos.

El retraimiento de las playas por su erosión y subida del nivel del mar será uno de los factores más perjudiciales para destinos como las Pitiusas, según los expertos. Pero hay más motivos para la preocupación. «Es muy probable que las tres exigencias genéricas del turista (disfrute, confort y seguridad) se puedan ver alteradas en los escenarios climáticos que se predicen para el futuro», afirma el informe del Ministerio. Ya el Quinto Informe del IPCC señala que «las condiciones climáticas de las regiones mediterráneas para la práctica de actividades turísticas al aire libre se podrían deteriorar rápidamente a partir de 2050 en verano», debido al aumento de las olas de calor (temperaturas altas extremas) y de noches tropicales (igualmente calurosas). Algunos autores cuantifican la bajada de turistas por este motivo hacia los destinos del Mediterráneo español en un 20% para 2080 y otros cifran este descenso en un 14% para 2060, en ambos casos respecto a 2004.

El Ministerio advierte de que el exceso de calor desviará el turismo hacia destinos del interior y del norte de España, que verán suavizadas sus condiciones. A lugares como Ibiza les quedará el consuelo, afirma el informe, de alargar la temporada en los meses de primavera y otoño, que serán un nuevo verano. «Las condiciones climáticas de las regiones mediterráneas para el turismo al aire libre se podrían deteriorar principalmente a partir de 2050 en verano, pero a la vez podrían mejorar en primavera y otoño», añade.

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