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Turismo

Mantener un hotel cerrado cuesta de 22.000 a 46.000 euros al mes en Ibiza

Las empresas hoteleras afrontan unos costes fijos que resultarán «inasumibles» si se repite una temporada como la de 2020, avisan desde el sector. El IBI, la vigilancia, los ERTE y el mantenimiento, los mayores gastos

Vista aérea de la bahía de Sant Antoni.

Vista aérea de la bahía de Sant Antoni.

Tener un hotel cerrado sale caro, carísimo. En caso de que los alojamientos ibicencos no puedan abrir los, próximos meses de abril o mayo debido a las medidas restrictivas derivadas de la pandemia, sus empresas deberán afrontar gastos fijos que van de los 6.000 euros (en un establecimiento de 18 habitaciones) a los 46.000 euros mensuales (250 habitaciones), unos costes «inasumibles», según coinciden todos los hoteleros consultados, que les abocan a la ruina si no se reactiva la economía y empiezan a recibir turistas con relativa normalidad.

Hotel 250 habitaciones: 46.000 euros

Cuanto más grande, más abultada es la factura. En el caso de un hotel de 250 habitaciones del municipio de Sant Josep (no identificamos en este artículo a ninguno por expreso deseo de sus propietarios), sus gastos llegan a los 46.000 euros mensuales: «Ojo que es una previsión de mínimos, a la baja», advierte su responsable. En personal (dirección y servicios auxiliares como jardinería) se van 6.000 euros al mes; en suministros (energía y agua), 2.000 euros; en seguros de responsabilidad civil y catástrofes, 2.500 euros; en vigilancia y seguridad, 3.400 euros; en basuras, derechos de autor, tasas, arbitrios y canon de saneamiento, 2.300 euros; en reparaciones y conservación, 4.500 euros al mes («y eso que es un alojamiento que ha tenido una reforma importante recientemente»); en el impuesto de bienes inmuebles del municipio (IBI), 7.250 euros (la parte proporcional mensual)... «Sin añadir el personal administrativo -avisa- que lleva las cuentas, ni las asesorías. Es explotación pura y dura». Total: 27.950 euros mientras está cerrado de octubre a marzo. Porque a esa cifra hay que repercutir, «por cada mes de temporada que no se abriese, la Seguridad Social con el esquema actual de expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE), es decir, 18.000 euros más. Si desaparecen los ERTE en mayo, ese gasto se disparará».

Total con ERTE: 45.950 euros. «Esto es inasumible para los hoteles, es muchísimo dinero al año. A eso hay que añadir el deterioro de las instalaciones por tenerlas cerradas tanto tiempo, una partida que crece mucho en cuanto abres el establecimiento, pues aparecen las sorpresas: cosas que funcionaban han dejado de hacerlo, hay tuberías que de repente se rompen...».

«Esto es inasumible para los hoteles, es muchísimo dinero al año"

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Hotel 100 habitaciones: 33.000 euros

«Cuando no hay alegría salen todos los granos», cuenta la directora de un hotel de Sant Josep de 100 habitaciones y cuatro estrellas. Cerrado, las reparaciones imprevistas son habituales, gastos de mantenimiento que, comenta, incrementan notablemente la factura a finales de mes. Aun sin tener a trabajadores en ERTE (todos están en el paro), en enero pagó 16.600 euros de gastos, incluidos dos sueldos de trabajadores fijos todo el año (3.900 euros), reparaciones («hemos hecho un repaso para que no hubiera problemas de humedades en unas habitaciones, hemos pintado...»), luz (2.700 euros), teléfono (650 euros), agua (300 euros), intereses de préstamos...». En lo que va de febrero la factura ya asciende a más de 9.000 euros. Cree que la cantidad de enero posiblemente se doble a partir de abril, cuando tenga que decidir si la pandemia le permite abrir o no en mayo. Y aunque no abriera, tendrá que asumir el gasto del personal al que se ha comprometido a dar trabajo al menos durante seis meses al año. Es decir, «en abril deberán reincorporarse esos empleados sí o sí y empezar a activar las instalaciones, las piscinas, habrá más gastos de gestoría porque se pasa de dos a 25 sueldos... Eso supondrá, como mínimo, doblar ese coste fijo»: se disparará más allá de los 33.000 euros.

«Un verano lo aguantamos. Dos no podremos»

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Hostal 100 habitaciones: 22.000 euros

Los gastos estrangulan a uno de los hostales de Sant Antoni que se caracterizan por dar un servicio de gran calidad. Tiene alrededor de un centenar de habitaciones. Mantenerlo cerrado les cuesta, por gastos fijos, 22.000 euros al mes (sumados sus trabajadores en ERTE): suministros, 4.600 euros; personal de mantenimiento, 5.500 euros; Seguridad Social, 2.500 euros, banco, control de plagas, mantenimiento de la web y sistemas seguridad, 300 euros; contabilidad, 200 euros; gestoría: 250 euros; autónomos, 300 euros; seguros, 300 euros; mantenimiento de la piscina, 900 euros; impuestos municipales (IBI basuras...), 1.600 euros. Total: 16.450 euros. Si se añaden los 6.000 euros de los trabajadores en ERTE, el total asciende a 22.450 euros. «Esos son los gastos fijos durante los meses que no abrimos. Es una cantidad que resultará inasumible si no trabajamos esta temporada», avisa su propietario. «Un verano lo aguantamos. Dos no podremos», avisa.

"El año pasado, ya antes de abrir, pedí un ICO por la que veía venir"

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Hotel 100 habitaciones: 26.000 euros

Las mismas habitaciones que el hostal anterior y en el mismo municipio, pero su gasto es algo mayor: 26.100 euros de costes fijos, incluidos los trabajadores en ERTE, que suponen un plus de 8.000 euros mensuales. Pagan 1.440 euros en suministros energéticos (luz, 870 euros; agua, «casi todo canon», 370 euros; gas 200 euros); en líneas de teléfono (tres ADSL más centralita), 360 euros; en mantenimiento y pintura, unos 2.700 euros; en licencias de software de gestión hotelera y de control de reservas, 200 euros; en IBI y basuras, 3.000 euros («eso es lo que más pica», reconoce; en dos personas de mantenimiento a jornada completa, 3.400 euros, más 1.500 euros de su Seguridad Social; en administración, reservas, contabilidad y autónomos, 4.500 euros; en gestoría contable, laboral y fiscal, 1.200 euros; en el seguro obligatorio de responsabilidad civil, 420 euros; en medidas contraincendios, 80 euros... Es un suma y sigue interminable. «¿Que cómo lo soportamos? El año pasado, ya antes de abrir, pedí un ICO por la que veía venir. Cuesta mucho tener un hotel cerrado. Y qué hago, ¿doy de baja las líneas telefónicas, quito potencia eléctrica, despido a los de mantenimiento? No puedo. No tengo vigilancia, vivo al lado y voy cada día allí para controlar. Eso que me ahorro». Define lo que está sucediendo desde marzo como «un invierno prolongado» al que no se ve el final pero cuyo coste le pone contra las cuerdas: «Cada día nos cuesta de 800 a 900 euros de media mantener el hotel, y eso que somos de los medianos».

"Para mantener el edificio al ralentí y poder abrir en cualquier momento, hemos tenido un coste fijo del 16,5% sobre 2019"

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Hotel 50 habitaciones: 40.000 euros

Pero los gastos pueden ser superiores en instalaciones con la mitad de habitaciones. Depende de la situación financiera de la empresa. En uno de Platja d’en Bossa de cuatro estrellas y 50 habitaciones, el gasto fijo («lo que no hemos podido reducir: impuestos, mantenimiento, ERTE, intereses financieros», cuenta la empresaria que lo dirige) representa unos 27.500 euros. Entre esos gastos figuran el IBI y la basura (900 al mes, «y eso que está al 50% en Sant Josep»). «Para mantener -explica- el edificio al ralentí y poder abrir en cualquier momento, hemos tenido un coste fijo del 16,5%» sobre la facturación total del año 2019.

Pero cuando suma los intereses de los créditos, la cantidad se dispara a los 40.000 euros, subraya. Si estuviera un año cerrado, la factura llegaría casi al medio millón de euros, de los que 165.000 euros corresponderían al personal: «¿Quien puede aguantar así un año mas?», pregunta retóricamente.

La empresaria señala que en esa zona «ya llueve sobre mojado, pues desde el cierre de Space y la normativa de ruidos de Sant Josep para toda Platja d’en Bossa, que pasó de estar zonificada como zona turística a ser zona residencial, ya se llevan un par de años de bajadas de precios medios y, por tanto, de rentabilidad». Así, del ejercicio 2016 al 2019, su empresa paso «de un 75% de costes de explotación referenciados sobre la venta, a un 85%, debido a la reducción de precios y al aumento de los costes, en especial a las subidas de salarios del convenio de hostelería de los últimos años». Tenía, asegura, «fe en que este año se podría abrir a finales de abril», pero dadas las circunstancias no ha tenido más remedio que «provisionar fondos porque es posible que no se pueda hasta junio».

"Para mí, 2020 supuso un agujero económico bastante grande"

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Hotel 18 habitaciones: 6.000 euros

A los pequeños hoteleros, la pandemia les está causando serios estragos. Lo cuenta el propietario de un establecimiento de 18 habitaciones del municipio de Sant Josep, que calcula en 18.000 euros el gasto trimestral, es decir, 6.000 euros al mes: «Y eso practicando un recorte extremo», minimizando gastos. Pero hay muchos, subraya, que son ineludibles, como los suministros (agua y electricidad), 3.000 al trimestre; seguros, 3.000 euros; reparaciones y mantenimiento («son edificios que se van deteriorando», justifica), hasta 9.000 euros; jardinería, 3.000 euros; IBI, 2.000 euros... Explica que «una gran diferencia con el estado de alarma anterior es que entonces se permitió bajar la potencia de electricidad contratada por los hoteles (un coste fijo importante) al mínimo mientras permanecieran cerrados; pero ahora no se puede volver a bajar».

«Para mí, 2020 supuso un agujero económico bastante grande. Conseguí abrir cuatro meses -explica este hotelero- y tuve cifras positivas, pero tener que cerrar el resto de los meses provocó un desequilibrio absoluto que no pude compensar con el tiempo que estuvo activo el establecimiento. Por eso es tan importante abrir cuanto antes este año».

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