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Crisis sanitaria - Subvenciones

Las ayudas del Govern son «insuficientes, llegan tarde y dejan fuera» a muchas empresas de Ibiza

Las patronales CAEB, Pimeef Restauració y ABRE creen que los requisitos para optar a los 1.500 euros mensuales son inasumibles para algunos negocios y exigen «indemnizaciones» al Gobierno central

Los bares y restaurantes sólo pueden atender a domiclio o para llevar.

Los bares y restaurantes sólo pueden atender a domiclio o para llevar.

Las patronales ibicencas de restauración y de sectores afectados por las restricciones sanitarias (comercios, gimnasios, academias de formación y comercios mayoristas) consideran «insuficientes» las ayudas que financian conjuntamente el Consell de Eivissa y el Govern balear, con 1.500 euros mensuales por empresa solicitante (hasta un máximo de dos locales) para los meses de enero a marzo, mientras permanezcan cerrados por orden del Ejecutivo autonómico.

Los representantes de Pimeef Restauració, la Confederación de Asociaciones Empresariales de Balears (CAEB) y la Asociación de Bares y Restaurantes de la isla de Ibiza (ABRE) aseguran que las ayudas «no llegarán a las empresas más afectadas» por los requisitos que se exigen para la convocatoria de ayudas, cuyo plazo de presentación de solicitudes comienza y tendrá 20 días de duración.

Para Juan Olmos, presidente de la nueva asociación ABRE, las ayudas «son insuficientes, llegan tarde y arreglarán muy poco» ya que, en su opinión, incurrirán en una «injusticia enorme por dejar fuera a las empresas que tengan deudas». Olmos argumenta que esta crisis ha provocado «una falta de liquidez tremenda» en muchos negocios que «antes de marzo de 2020 eran rentables, pero que ahora no lo son». 

Para acceder a esta ayuda, los empresarios deben estar al corriente de sus obligaciones tributarias con la Seguridad Social, la Agencia Tributaria de Balears y el Consell de Eivissa, salvo que alguna de las administraciones apuntadas haya aprobado un aplazamiento del pago de una posible deuda. Además, los negocios de restauración deberán estar dados de alta en el Registro de Establecimientos Turísticos del Consell o, al menos, haber solicitado la inscripción antes de pedir la ayuda. 

Como requisito específico de esta línea de subvención, los solicitantes no deberán tener ninguna propuesta de sanción por la comisión de una infracción grave o muy grave por razones sanitarias ligadas con el covid. Aparte de tener el domicilio fiscal en Eivissa, los establecimientos beneficiarios no pueden tener más de 50 trabajadores. 

Olmos: "Si alguien no tiene deudas ahora mismo es para hacerle un monumento"

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Tras hablar con sus asociados de estos exigentes requisitos, Juan Olmos sostiene que la inmensa mayoría, «en torno a un 80 por ciento», quedarán fuera de estas ayudas. «Las que no hayan podido pagar seguros sociales o la tasa de basuras, no podrán optar a ellas. Las ayudas vendrán bien, pero solo a los que están más fuertes y no a los que más lo necesitan, que quedarán en situación de exclusión social. Si alguien no tiene deudas ahora mismo es para hacerle un monumento», lamenta Olmos, quien había solicitado, sin éxito, «que la ayuda sirviera para hacer una quita de la deuda» de las empresas que no cumplen con esta exigencia.

Abocadas al cierre

El vicepresidente de la CAEB en las Pitiüses, José Antonio Roselló, coincide en que la partida anunciada (un total de 4,7 millones de euros) «es muy limitada» y que «no resuelve el grave problema de fondo». Las empresas de restauración, indica, presentan una tesorería «muy delicada» que aboca a algunas de ellas «al cierre». Por este motivo, Roselló cree que se deberían haber «aligerado los requisitos» y «dejar la puerta abierta a estudiar caso por caso». 

«El objetivo de esta línea de ayudas es ayudar y no complicar la vida a la gente. No hay una relación coherente entre todos los requisitos que se piden y lo que se da después. Habrá que ver cuántas empresas pueden acogerse a esto», subraya el vicepresidente de la CAEB.

Fomento de Turismo advirtió ayer en un comunicado de que el sector turístico de Eivissa está «al límite» y señaló que el tejido productivo no podrá resistir otra temporada «en blanco» porque su situación es «extrema». Por ello, la patronal ibicenca reclama al Ejecutivo balear que exija al Gobierno «más ayudas directas» y tilda de «urgente» un plan de rescate a las empresas y evitar así su quiebra. Aunque afirma que las ayudas aprobadas por el Govern balear son «bienvenidas», indica que siguen siendo «una tirita para cortar una hemorragia». Según la patronal, la reducción en un 84% de los ingresos del pasado año respecto a 2019 supone un dato «dramáticos».

Por parte de Pimeef Restauració, su presidenta, Verónica Juan, también califica de «insuficiente» la subvención impulsada por el Consell de Eivissa y cofinanciada por el Govern, aunque puntualiza que «la responsabilidad» recae en el Gobierno central. Juan denuncia que desde Madrid no «hay sensibilidad para aplazar o renegociar» las deudas con Hacienda y Seguridad Social, y que los procedimientos «no tienen la rapidez necesaria» para optar a las ayudas públicas. 

Terrazas desiertas en Eivissa. J. A. Riera

Madrid, en el punto de mira

Los representantes de Pimeef Restauració, CAEB y ABRE coinciden al exigir que sea el Gobierno central el que se «involucre» en rescatar al sector de la hostelería y la restauración con ayudas directas, en sintonía, dicen, con las actuaciones llevadas a cabo por otros países europeos.

Verónica Juan destacó que «ha habido más voluntad por parte de Palma que por Madrid» de ayudar a los sectores más perjudicados por las restricciones y exige al Gobierno ayudas a fondo perdido, «no para ganar dinero, sino para cubrir gastos y hacer circular la cadena de valor». 

Tanto Verónica Juan como Juan Olmos imploran al Estado que «indemnice» a las empresas obligadas a detener su actividad ya que «es quien tiene capacidad de endeudamiento». Por el contrario, según la presidenta de Pimeef Restauració, son los empresarios quienes se están endeudando «con los préstamos y líneas ICO, que hay que devolver». Olmos coincide en que el Gobierno «se tiene que involucrar directamente» y no «dejar de lado a pymes y autónomos, que crean el tejido productivo del país y son los que están pagando la crisis».

También comparte esta valoración José Antonio Roselló, quien añade que «se está haciendo bastante más por el sector en Europa que en España». «Quien realmente tendría que involucrarse más en el apoyo empresarial es el Gobierno central, que tiene presupuesto y capacidad de financiación suficiente. Hay que seguir presionando al Estado para que se plantee un régimen de ayudas», puntualiza el vicepresidente de la CAEB.

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