Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

34.312 demandantes de empleo, la cantidad más alta de la historia de las Pitiusas

Hay 13.000 solicitantes más que hace un año, la mayor parte aportados por hostelería y restauración Crece un 293% el número de parados de larga duración, otro récord histórico derivado de la pandemia

La construcción es de lo poco que resiste.

La construcción es de lo poco que resiste. Vicent Marí

Tras estallar la burbuja financiera de 2008, hubo que esperar cuatro años, hasta enero de 2012, para que el número de demandantes de empleo de las Pitiusas tocara su techo, 13.832. Tras decretarse el estado de alarma en marzo de 2020 por la expansión de la pandemia de coronavirus, han bastado 10 meses para que esa cifra alcanzara una cota nunca vista en la historia de estas dos islas: 34.312. Ni siquiera se llegó a esta cantidad en junio del pasado año, cuando tras registrar 33.757 demandantes se produjo un punto de inflexión como consecuencia de la tímida reapertura de fronteras y el inicio de una accidentada temporada. Desde octubre, esta estadística no ha dejado de aumentar mes tras mes y, de no reactivarse la economía, no parece que vaya a detenerse.

Los demandantes engloban a personas que, con empleo o sin él, solicitan un puesto de trabajo ante alguna oficina del Sistema Nacional de Empleo (SEPE), bien por estar en paro, para compatibilizar el que ya tienen, porque son eventuales o porque están incluidas dentro de un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE), cuyo número ha crecido notablemente desde el inicio de esta crisis sanitaria, especialmente en el sector de la hostelería y la restauración. Los trabajadores en ERTE maquillan las cifras del paro (no aparecen en ellas) y de afiliados (en estas sí), de ahí que el número de pitiusos desempleados de enero (11.765) no haya superado aún la barrera de los 11.904 del mismo mes de 2012.

La cifra récord de 34.312 demandantes es casi un 62% superior a la de enero de 2020, cuando había 13.091 menos, y se ha incrementado un 2,4% respecto a diciembre. En Mallorca hay 171.990, de manera que aún no han alcanzado en esa isla su techo histórico, los 183.090 demandantes de mayo de 2020. En Menorca (16.104), como en la mayor isla de la Comunitat Autònoma, tampoco han batido de momento los 17.164 solicitantes del pasado mes de mayo.

El zarpazo de la pandemia también se percibe en la estadística de los parados de larga duración (quienes acumulan más de un año sin ser contratados). En enero, en Ibiza ya había 3.247 personas en esta situación, casi un tercio del número total de desempleados ibicencos (11.283). En un año, su número ha crecido un 293%. En enero de 2020 sólo había 826, que suponían el 10,7% del total de parados. Actualmente son casi el 29%.

Ciudadanos a la espera de entrar a las oficinas del SOIb en Ibiza. J. A. Riera

La barrera de los 3.000

Nunca en la historia de Ibiza se había llegado a esta cifra, de hecho, jamás se había sobrepasado la barrera de los tres millares. Tras la crisis originada en 2008, se tocó techo en febrero de 2013 (es decir, cinco años más tarde), cuando se llegó a un máximo de 2.146 trabajadores sin empleo durante más de un año. En esta ocasión se han superado todos los hitos históricos en apenas 10 meses.

El rastro del coronavirus sale a relucir en cuanto se analiza el paro de larga duración por periodos: el 70% (2.279) acumula entre 12 y 18 meses sin trabajo, una cantidad nunca vista engrosada por quienes no han podido todavía recuperar su puesto tras concluir la temporada de 2019. Su número ha crecido nada menos que un 725% en sólo un año (en enero de 2020 sólo había 276). De ellos, hay 683 que suman más de dos años sin trabajar, una estadística que, de no recuperarse la actividad económica, podría superar el techo de los 986 registrados en enero de 2015. Es cuestión de tiempo.

Por municipios, el que ha experimentado un mayor aumento de los parados de larga duración en el último año ha sido Sant Antoni (370%), seguido de Sant Josep (299%), Ibiza (293%) y Santa Eulària (260%).

Por sectores, los trabajadores que suman más de un año sin ser contratados se ha disparado un 456% en la hostelería (1.240), un 596% en el transporte (181), un 282% en el comercio (489) y un 177% en la construcción (263). Son cantidades récord en todos los sectores, salvo en el ladrillo, en el que entre 2009 y 2015 se superaron con creces los dígitos actuales.

Compartir el artículo

stats