A Inmaculada Muñoz, técnica de laboratorio del hospital Can Misses, y Asunción Pablos, doctora de medicina interna de la Policlínica Nuestra Señora del Rosario, recogieron el jueves el premio Diario de Ibiza a la Acción Social 2020 en representación de los más de 2.500 trabajadores de la sanidad pública y privada de la isla por su dedicación, en estos últimos meses, para combatir la pandemia del Covid-19, en una situación insólita que ha puesto en jaque el sistema de salud.

Premio Diario de Ibiza a la Acción Social

Recogieron el galardón de manos de Christian Radtke, de 72 años, uno de los enfermos del coronavirus durante la primera oleada de contagios en la isla. Se casó el 27 de marzo con su pareja de toda la vida, Liane Palmer, de 65 años, que también estuvo ingresada en la Policlínica a causa del Covid-19, desde la cama de sus habitaciones (separadas) a través de una videollamada con la jueza. Ya habían tramitado los papeles (por cuarta vez) para casarse, pero ante el «temor» de que les pudiera pasar algo, su hija Anji Molinier, llamó al juzgado para acelerar el proceso y no retrasarlo más. La doctora Montserrat Viñals y la auxiliar de enfermería Laura Roig ejercieron de testigos ante la imposibilidad de que los familiares y amigos pudieran acceder a la planta Covid de la Policlínica. Esta es una de esas historias, con desenlace feliz, de la muestra de solidaridad y empatía del personal sanitario en esta crisis y que da un poco de luz a unos meses en los que la mayoría de las noticias son malas.

Tras recoger el premio, en su discurso, Inmaculada Muñoz, agradeció a Diario de Ibiza haber hecho « visible» el trabajo de los sanitarios y dijo que su «esfuerzo y dedicación no son nuevos ni han venido con este virus». «Forma parte de nuestra esencia y carácter», agregó, en sus primeras palabras, la representante de la sanidad pública de las Pitiusas.

Miedo en la primera oleada

Miedo en la primera oleada

Como técnica de laboratorio, una especialidad prácticamente anónima hasta ahora, Inmaculada no tiene contacto ni trato con los pacientes, pero subrayó que «detrás de cada positivo, hay una cara y una familia y un posible ingreso en el hospital: en la planta F de Can Misses, en Ca na Majora [el edificio del antiguo hospital para personas mayores contagiadas] o en la UCI». «No puedo animar ni acompañar a la gente ni leerle la carta que le ha enviado una persona para apoyarle. No vemos a los pacientes, pero somos los que vemos de más cerca al bicho», destacó Inmaculada.

Acto seguido, la técnica de laboratorio explicó las sensaciones de ella y sus compañeros durante las primeras semanas de la pandemia. «Durante la primera ola de contagios tuvimos miedo e incertidumbre pero el calor de los aplausos y el reconocimiento social nos daba fuerzas cada día. Hoy es distinto, no hay miedo pero tenemos el mismo respeto que al principio. Ahora es el compañerismo y el sentido de equipo, que han llegado para quedarse, el que nos hace volver al hospital cada día con ganas y una sonrisa debajo de la mascarilla», recalcó la técnica de laboratorio.

Precisamente, Inmaculada Muñoz destacó que con «una sonrisa» es con lo que «se gana al virus». Pero, obviamente, no sólo con eso, sino sobre todo con «responsabilidad, respeto, 'afirmacionistas' y mucho trabajo». «Sólo pido a la sociedad que continúe así y aísle a este otro virus, el del desconocimiento. De actos insolidarios, nosotros ya estamos vacunados», concluyó para pedir a la población un esfuerzo en el cumplimiento de las medidas adoptadas por las autoridades sanitarias para frenar la curva de contagios.

Por su parte, la doctora Asunción Pablos, en su discurso en nombre de la Policlínica Nuestra Señora del Rosario, agradeció el trabajo de «muchos héroes». «Primero a Diario de Ibiza y a la sociedad pitiusa por su reconocimiento, a los pacientes por su confianza y a sus familiares, especialmente los de las personas que hemos perdido, por su generosidad y comprensión», subrayó la médica internista, sin obviar a los compañeros, que forman juntos «un gran equipo que saca a diario el trabajo con dedicación, esfuerzo y cariño».

Ni a los familiares de los sanitarios, que «en silencio y con el corazón encogido» les han mostrado su apoyo y «se han callado su preocupación constante, que aún persiste», a que también contraigan el virus. También expresó su agradecimiento al dueño de la Policlínica, el doctor Francisco Vilás porque «sacó equipos de protección de debajo de las piedras» para proteger al personal del hospital.

País de «quijotes y sanchos»

País de «quijotes y sanchos»

La coordinadora de medicina interna de la Policlínica prosiguió su discurso con la afirmación de que «héroes son todas aquellas personas que salen a trabajar cada día con sus miedos a cuestas y se sobreponen a ellos». «Somos un país de Quijotes y Sanchos, y ambos ahora son necesarios. Busquemos el equilibrio entre la dura realidad y los ideales, entre los datos fríos y los valores, y entre todos juntos podremos salir adelante».

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Entrega de Premios Diario de Ibiza 2020

Otros sanitarios presentes en la gala de Diario de Ibiza también destacan que la pandemia ha reforzado la unidad de este colectivo. «Todo esto nos ha igualado. En la zona Covid todos vamos vestidos igual y con los equipos de protección no sabemos quién es quién, y se ayuda a la auxiliar a llevar el desayuno a un paciente, a la enfermera a poner una vía y si hay una mancha en el suelo, y alguien está desocupado, coge la fregona y lo limpia. Todos hacemos de todo y como grupo hemos salido reforzados», destaca, por ejemplo, la doctora Montserrat Viñals, de la Policlínica Nuestra Señora del Rosario.

El coordinador médico del centro de salud de Formentera, Antonio Cordero, sostiene que la gente «ha bajado la guardia» porque en la calle no se palpa que «la situación sea catastrófica». En este sentido, Cordero destaca «la importancia» del trabajo de los medios de comunicación que informan a diario de «los casos de contagios y las defunciones, que suben un poco, para recordar a la gente lo que no se ve en la calle».