La propagación de la pandemia del Covid-19 supuso una presión asistencial tan imprevista que los profesionales sanitarios no contaban con equipos de protección suficientes. La carencia de material ante esa explosión de la demanda y la urgencia de los países para proveerse de él incluso llegó a crear más de un conflicto diplomático.

En esos primeros momentos, en los que ya se advertía la magnitud que podría alcanzar la crisis, empezaron a multiplicarse las iniciativas solidarias desde todos los ámbitos de la sociedad para ayudar a combatir los efectos sanitarios, económicos y sociales de la pandemia. Fue el caso de la entrenadora personal Sara Barbado y una de sus clientas, la restauradora Sonia Riera, que se animaron a impulsar una campaña de recaudación de fondos por las redes sociales.

Premio Diario de Ibiza al Compromiso Cívico

Al mismo tiempo, otro grupo de empresarias también sintió la necesidad de arrimar el hombro e iniciaron un proyecto de idénticas características, así que apostaron por una confluencia que iba a darles mejores resultados. «Nos conocimos y decidimos crear Ibiza Contigo, para aunar todas las fuerzas e ir más allá de estar a las ocho de la tarde aplaudiendo en el balcón», recuerda Barbado, que se convirtió en la portavoz de esta nueva plataforma solidaria.

«Ellas son unas empresarias que podían llegar a personas de un poder adquisitivo muy potente y conseguir donaciones de mucha mayor cuantía que las nuestras», apunta Barbado. Además de un número de cuenta corriente para emprender la colecta, el proyecto se completó con la incorporación del notario Javier Cuevas, para así garantizar que todas las compras y actuaciones de la plataforma contaban con la transparencia necesaria.

Primeras remesas

Primeras remesas

«La gente se animó a donar desde el primer momento, porque, en momentos como estos, te das cuenta de la importancia que pueden llegar a tener cinco euros». Las primeras recaudaciones se destinaron a la compra de material de protección, «porque los sanitarios pedían ayuda y no llegaba de la Península ni de ninguna parte». «Estaban colapsados», recuerda Barbado.

Gracias a los contactos de uno de los colaboradores de Ibiza Contigo con una empresa catalana, sortearon el caos en el abastecimiento de productos de protección que se sufría en ese momento y consiguieron varios palés con cajas de mascarillas FFP2, máscaras de metacrilato, guantes y geles de desinfección homologados para hacer frente a los posibles contagios por el coronavirus.

Esa primera remesa luego se completó con un cargamento de trajes desechables, gafas quirúrgicas, máscaras de vinilo, mascarillas desechables, gorros, test o fonendoscopios. Todo este material se repartió entre los centros médicos, hospitalarios y residencias para mayores repartidos en la isla.

«Una vez que las necesidades de los sanitarios se fueron cubriendo, buscamos ir más allá para apoyar al resto de la población y colectivos de riesgo», explica Barbado. De esta manera, con los más de 126.000 euros que lograron reunir desde la fundación de la plataforma, Ibiza Contigo pudo contribuir a otras iniciativas solidarias dedicadas a otros ámbitos de ayuda.

Una de sus principales colaboraciones ha ido a parar a otra red humanitaria surgida desde la sociedad civil durante la crisis por el Covid-19, Carritos Solidarios. El responsable de esta red de recogida y reparto de alimentos y productos de primera necesidad, Marco Martín, advirtió de que, pese a la buena respuesta ciudadana para colaborar en el proyecto, encontraban serias dificultados para surtir de productos específicos para niños y bebés a las familias que estaban pasando por apuros.

Paso a una asociación

Paso a una asociación

Así, Ibiza Contigo destinó una parte de sus fondos a contribuir con una inyección económica de cerca de 50.000 euros para Carritos Solidarios, con los que esta plataforma ha ayudado a muchas familias necesitadas en la compra de material escolar para sus hijos, además de productos farmacéuticos y de alimentación para niños y bebés.

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Entrega de Premios Diario de Ibiza 2020

Otros 20.000 euros obtenidos con sus campaña de recaudación se donaron a Cáritas la semana pasada, después de que esta entidad benéfica hubiera alertado de que solo contaba con alimentos almacenados para cubrir su demanda asistencial durante diez días.

Una vez que se ha invertido todo su remanente en estas actuaciones y se ha cerrado la cuenta corriente de sus campañas de recaudación, Ibiza Contigo ha decidido continuar con su labor humanitaria constituyéndose oficialmente como asociación. De igual manera, también preparan nuevos proyectos para aportar su grano de arena y contribuir con los sectores más desfavorecidos de la sociedad.

Para ello, ha iniciado conversaciones con el departamento de Bienestar Social del Consell Insular, con la idea de emprender un programa de apadrinamiento de familias que pasen dificultades para llegar a final de mes o subsistir dignamente. «Mucha gente se encuentra cada vez más cerca de no tener con qué pagar el alquiler, la luz y el agua», lamenta Montse Monsalve, una de las empresarias que se encuentran detrás de Ibiza Contigo.

«Nuestra idea es animar a que a varias personas, de manera completamente anónima, apadrinen a familias que se hayan quedado en paro o lo estén pasando mal y así ayudar con los gastos», avanza Monsalve. «Ahora hacemos un llamamiento a la sociedad para que sea más responsable y generosa, no solo con dinero, sino con algo tan básico como proteger a los demás poniéndose una mascarilla», resalta.