El británico Richard Lloyd Canavan, de 30 años, natural de Liverpool, murió el jueves por la noche tras caer por uno de los acantilados de los miradores de es Vedrà, cerca de la Torre des Savinar, en el municipio de Sant Josep. Cayó desde una altura de unos 140 metros y se cree que murió en el acto. La policía judicial de la Guardia Civil investiga las circunstancias del suceso y ha interrogado a la novia del joven y a los amigos que se encontraban con la pareja cuando se produjo la caída. Al parecer, Canavan se colgó del borde del acantilado y, finalmente, se precipitó al vacío. Según la Guardia Civil, el grupo de turistas había estado tomando bebidas alcohólicas en el lugar.

Varias personas escucharon gritos y dieron la voz de alarma. Los bomberos del Consell llegaron al mirador poco después de las diez y media de la noche. El cuerpo fue localizado con la ayuda de un dron de la Policía Local de Sant Josep. Ocho bomberos del Grupo de Rescate Vertical (GRV) bajaron al lugar donde estaba el hombre, a quien ya encontraron sin vida. La muerte se certificó en torno a las 4 de la madrugada. En lugar de subir de nuevo, los bomberos del GRV salieron de la zona por mar con una embarcación de la Agrupación de Protección Civil de Sant Josep, ya que el ascenso resulta muy complicado.

Fallece un hombre de 30 años tras caer desde unos 140 metros en un acantilado de Ibiza

Para recuperar el cadáver hubo que esperar al amanecer. Dos especialistas del Grupo de Rescate Especial de Intervención en Montaña (Greim) de la Guardia Civil, que llegaron a Ibiza desde Mallorca, pasaron junto al cuerpo lo que quedaba de noche. Ya de día, se llevó a cabo la maniobra de rescate del cadáver de Canavan con el helicóptero 'Cuco' de la Guardia Civil. Desde tierra, los dos miembros del Greim aseguraron el cuerpo en una camilla que fue izada por la grúa del helicóptero.

En verano, centenares de personas pasan casi cada día por estos acantilados para ver la puesta de sol con la Torre des Savinar y es Vedrà de fondo. Se trata de un lugar en el que se han producido varias muertes en los últimos años. Suicidios algunas de ellas.

En las últimas semanas se advirtió del peligro para las personas que suponen las aglomeraciones en estos miradores, en los accesos a la Torre des Savinar y a s'Era des Mataret, con despeñaderos de más de cien metros. Recientemente, el Ayuntamiento reguló el paso con el fin de limitar la presión de los visitantes y del tráfico rodado y garantizar que bomberos y ambulancias puedan acceder en caso de emergencia.