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Prohens endurece su discurso contra la regularización: "Irene Montero ahora decide la política migratoria de España"

La presidenta del Govern apuesta por una inmigración que llegue "con precontrato de trabajo, con un proyecto de vida, sin antecedentes penales y con voluntad de integrarse"

La oposición critica el "discurso de odio" de la líder del PP en esta cuestión

Marga Prohens, en el Parlament en una fotografía de archivo.

Marga Prohens, en el Parlament en una fotografía de archivo. / CAIB

Palma

La presidenta del Govern balear, Marga Prohens, eleva el tono del debate migratorio y acusa al Gobierno central de haber entregado la política de inmigración a la líder de Podemos Irene Montero. "Ahora decide la política migratoria de España", afirma Prohens en una intervención en la sesión del control al Ejecutivo en el Parlament, marcada por la confrontación ideológica y por una defensa cerrada de un modelo de inmigración "legal, ordenada y con garantías".

Prohens rechaza la propuesta de regularización masiva impulsada desde la izquierda y defiende que la residencia legal "se tiene que merecer y no se regala". Según sostiene, el PP apuesta por una inmigración que llegue "con precontrato de trabajo, con un proyecto de vida, sin antecedentes penales y con voluntad de integrarse, respetando nuestras leyes y nuestros valores, como la igualdad y la dignidad de las mujeres".

La presidenta balear insiste en que regularizar con derechos implica también deberes, y reprocha al Gobierno que no esté reforzando las oficinas de Extranjería para atender a quienes llegan por las vías ordinarias. "Miles de expedientes están bloqueados y miles de personas pasan de ser legales a ilegales por el colapso administrativo", denuncia.

Uno de los ejes centrales de su discurso se dirige directamente contra Podemos e Irene Montero, a quien acusa de haber verbalizado que el objetivo de la regularización es "barrer de fachas este país con gente migrante". Para Prohens, esta afirmación revela una estrategia política clara: "Como la gente de aquí ya no les vota y ya no pueden engañarla, ahora nos quieren sustituir por inmigrantes". Califica esta idea de "antidemocrática, racista y tremendamente fascista".

Oposición con todos los recursos

La líder del PP balear anuncia que su partido se opone "con todos los recursos a su alcance" a la regularización masiva por el "efecto llamada, por el incentivo a las mafias, por ignorar la capacidad real de integración y por sustituir el certificado de antecedentes penales por una declaración responsable". A su juicio, esta medida "compromete la seguridad" y no tiene en cuenta el crecimiento poblacional que ya soportan las islas.

Prohens también carga contra Més per Mallorca, a quien acusa de incoherencia. "Defienden el decrecimiento, pero bravuconean con la regularización masiva de inmigrantes", afirma. Según su análisis, para la izquierda "el decrecimiento solo vale para el turismo, la economía y los puestos de trabajo", mientras que en inmigración sostienen que "aquí cabe todo el mundo". Prohens concluye con una frase rotunda: "Ni una cosa ni la otra: aquí no cabe todo el mundo".

El PSOE responde: "Orgullo latino frente al odio"

La réplica socialista llega de la mano del portavoz parlamentario, Iago Negueruela, que acusa a Prohens de utilizar un "discurso de odio" y contrapone un mensaje "positivo, de orgullo latino, de derechos y de libertad". Negueruela ironiza con que la presidenta "seguro que disfrutó viendo la SuperBowl" mientras critica la inmigración, y traza un paralelismo entre las políticas de Donald Trump en Estados Unidos y las de Prohens en Baleares.

"Defendemos a los 250.000 inmigrantes latinos que viven y trabajan aquí y que tienen derechos aquí", afirma Negueruela, recordando que "cuando aquí no había para comer, nos dejaron ir allí y nos dieron derechos". En su opinión, Prohens niega ahora los mismos derechos que los baleares recibieron en el pasado y pregunta directamente: "¿Qué tiene usted en contra de estas personas?".

El dirigente socialista subraya que muchos de esos inmigrantes viven y trabajan en Baleares gracias a las regularizaciones impulsadas por el Gobierno de Aznar hace 20 años, y acusa al PP de olvidar deliberadamente ese precedente.

Prohens redobla la crítica y acusa al PSOE de "racismo institucional"

En su segundo turno, Prohens intenta matizar sin rebajar el tono. "Viva Bad Bunny vestido de Zara”, afirma, antes de reivindicar que el PP da la bienvenida "a todas las personas que vienen a contribuir, a generar riqueza, a trabajar, a integrarse y a respetar nuestras leyes". Sin embargo, vuelve a cargar contra la regularización masiva, que define como una maniobra "para desviar la atención" y que califica de "racismo institucional". Además, acusa al PSOE de ser "muy valiente para gobernar contra la gente de aquí y muy cobarde para luchar contra las mafias".

IU acusa al PP de asumir el discurso del "gran reemplazo"

Por su parte, el diputado de Izquierda Unida, José María García, asegura que no existe ningún efecto llamada: "Estos inmigrantes ya están aquí". García acusa al PP de "comprar parte del discurso del gran reemplazo de la extrema derecha" y sostiene que en este debate "les sale lo peor que tienen dentro: clasismo, xenofobia y odio al pobre".

Defiende que la inmigración ha sido la impulsora de la economía balear y reprocha al PP que "insulte a los inmigrantes y enfrente a la sociedad" con este tema. Además, denuncia una doble vara de medir: "No exigen lo mismo a los extranjeros europeos con dinero que llevan años aquí sin molestarse en aprender catalán ni castellano". La diferencia, concluye, "es que esos tienen dinero".

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