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Idoia Ribas desvela que Abascal maniobró para que Prohens convocara elecciones anticipadas en 2024

La exportavoz de Vox asegura que fue víctima de un engaño cuando firmó el pacto para no entrar en el Govern: “Me dijeron que había cinco traidores que ya habían pactado por detrás para entregarle el Gobierno autonómico al PP a cambio de nada más que unos cargos para ellos”

Idoia Ribas, junto a Marga Prohens, en el Parlament en una imagen de archivo.

Idoia Ribas, junto a Marga Prohens, en el Parlament en una imagen de archivo. / B. Ramon

Palma

La exportavoz de Vox en el Parlament balear, Idoia Ribas, ha denunciado nuevas maniobras internas de la dirección nacional del partido, a la que acusa de fomentar divisiones, maltratar públicamente a los discrepantes y maniobrar para forzar un adelanto electoral en Baleares. En sus declaraciones, acusa directamente a Santiago Abascal y a Ignacio Garriga de convertir a los dirigentes regionales en víctimas de un hostigamiento interno con fines políticos y económicos.

Ribas asegura haber sufrido un “maltrato asqueroso, público y notorio” por parte de Abascal, con la colaboración activa de Garriga, a quien responsabiliza de romper los grupos de trabajo y aislar a quienes no son manejables. Relata incluso un episodio personal: “Garriga me dijo textualmente: he quedado con Patricia de las Heras para decirle que he perdido la confianza y que cambiaremos la presidencia. Pero me mintió, me enfrentó a ella, me distanció y luego la mantuvo para hacerme la vida imposible”.

Crisis institucional

El trasfondo de estas tensiones, explica, era la voluntad de la cúpula de Vox de provocar una crisis institucional en Baleares. Ribas aporta un mensaje de Manuela Cañadas del 14 de enero de 2024 en el que se informaba a los diputados: “Compañeros, el comité ejecutivo provincial, con ayuda de Madrid, quieren elecciones en abril”.

Según su testimonio, De las Heras comenzó a ejecutar ese plan por orden de Garriga, con declaraciones incendiarias contra el PP usando como excusa la cuestión del catalán, mientras Fulgencio Coll pedía públicamente un adelanto electoral. “La cúpula maniobró incluso para forzar a Prohens a provocar un adelanto de elecciones, cuando jamás les ha importado conseguir ningún avance real”, sentencia.

Otro de los momentos que marcaron el desencuentro fue la negociación con el PP. Ribas califica el acuerdo de 110 puntos como “peor que un mal chiste”, al recordar que fue negociado desde Madrid por Kiko Méndez Monasterio, un amigo personal de Abascal, con Prohens al teléfono, sin conocer la realidad balear. “El acuerdo ni siquiera recogía la libertad de elección de lengua en todas las etapas educativas. El PP le había colado solo la primera enseñanza. Tuve que plantarme y decir que me negaba a firmarlo si no se incluían todas las etapas educativas.” A su juicio, la cúpula de Vox pretendía regalar la legislatura al PP para después cargar contra ellos y tener la excusa de hacer ingobernable la Comunidad y forzar elecciones anticipadas.

“Eso llevan haciendo toda la legislatura: venden humo, negocian a la baja y luego critican al PP por no aplicar unas exigencias que ellos mismos nunca quisieron que se aplicaran”, denuncia Ribas, que subraya: “No somos críticos externos, hemos experimentado desde dentro la deriva autoritaria y la disfuncionalidad del modelo de Vox aplicado a la España actual. Somos rebeldes con causa.”

Víctima de un engaño

La exdirigente explica que incluso fue víctima de un engaño cuando firmó el pacto para no entrar en el Govern. “Montserrat Lluís [vicesecretaria Nacional de Acción de Gobierno y Coordinación Parlamentaria] me comentó que había cinco traidores en el grupo parlamentario que ya habían pactado con Marga Prohens por detrás para entregarle el Gobierno autonómico a cambio de nada más que unos cargos para ellos”, revela. Según asegura, le prohibieron hablar con esos diputados porque si descubrían que se estaba negociando un convenio podían acudir directamente a Prohens para romper el cauce oficial.

En conclusión, Ribas insiste en que la propia dirección nacional de Vox fomenta las divisiones internas, manipula a sus dirigentes y persigue como objetivo último desestabilizar para forzar elecciones anticipadas, aunque sea a costa de sacrificar los intereses reales de los ciudadanos de Baleares.

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