Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión | Para empezar

Marta Torres Molina

Marta Torres Molina

Cargo: Jefa de sección

Los auténticos aromas de Ibiza: un mundo por descubrir

Puestos a luxificarlo todo, convirtamos en lujo absolutamente todo. No solo las calas de postal, los mercadillos bohemios y las puestas de sol

Botellas de perfumes en un establecimiento de Ibiza.

Botellas de perfumes en un establecimiento de Ibiza. / Vicent Marí

Cualquier día vemos a Charlize Theron paseándose por Ibiza. Pero no en un yate ni en un beach club, no. Eso no tendría nada de extraordinario en esta isla. Yo me la imagino paseando por una calle cualquiera de Vila, descalza, con un dorado vestido vaporoso, mirando al frente y susurrando muy sexy «Pixuuuuum»... No hace falta decir que a los dos pasos el etéreo vestido se quedaría como el de la novia cadáver y la pedicura como la de un zombi en un mal día.

No me digan que no lo ven. Puestos a luxificarlo todo, convirtamos en lujo absolutamente todo. No solo las calas de postal, los mercadillos bohemios y las puestas de sol. Si malvendemos la isla, lo hacemos de verdad. No sufran, que ya no nos viene de un pirata más. Ni de un pícaro. Ni de un estafador. Ni de un ladrón. ¿No vendemos ya aromas de Ibiza? ¡Si hasta un heladero hace unos años embotelló el aire de la isla y lo vendía a precio de oro! Pero nada de colonia de sal y melón de Ibiza ni crema de manos de las últimas almendras de Corona ni perfume de higo del Mediterráneo (sin segundas), higo del de comer, quería decir (¡ay!).

No, no... Eso es fácil. Si vamos con todo, vamos con todo, como diría La Vecina Rubia (cuídate mucho). Las más sencillas y ligeras, para cualquier momento, Eau de Pixum, una colonia fresquita, para el día, que recuerda a las calles más escondidas de los núcleos urbanos de la isla, y Eau de Cloaque (perdón a los franceses), un viaje directo a los días de lluvia en la ciudad. Para quienes gusten de los aromas un poco más intensos, esta última tiene una versión más potente, con un toque salino: Beach Fecals eau de parfum.

Nos quedaría la línea de perfumes. Emociones fuertes, les aviso. En primer lugar, Basurum, una fragancia de nicho, bueno, quien dice nicho, dice contenedor. Tan indescriptible como inolvidable. Y, por último, de momento, Gitat nº5, un viaje olfativo a las madrugadas de resaca y sus calles llenas de restos humanos de la fiesta. No me digan que estos no son también los auténticos aromas de Ibiza. Por cierto, que el anuncio con Charlize lo pueden grabar en mi calle, con el mar de fondo: «Pixuuuuum».

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents