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Opinión | Para empezar

Samia Khenien

Samia Khenien

Redactora

Ibiza

Las condiciones laborales de los ibicencos

Imágenes de la última protesta convocado por CCOO, UGT y STEI por el convenio autonómico.

Imágenes de la última protesta convocado por CCOO, UGT y STEI por el convenio autonómico. / Guillem Bosch

Este lunes fui a las oficinas de Comisiones Obreras (CCOO) y la Unión General de Trabajadores (UGT) a cubrir ruedas de prensa sobre convenios colectivos y su (no) aplicación. Mientras esperaba en las instalaciones y me preparaba para hacer mi trabajo, vi un gran flujo de trabajadores. Personas que susurraban a la recepcionista sobre condiciones que no me quiero ni imaginar. Explicaciones sobre qué deben hacer. Qué cuesta un abogado. Qué cuesta la consulta sindical. La cuota de afiliación. Entender algo de sus derechos.

Los empleados del sindicato no parecían sorprendidos por lo que les contaban estas personas: parecía el pan de cada día. Responsables que incurren en acoso laboral, como, por ejemplo, que te cambien los horarios a conveniencia, para tocar las narices. Empresas donde se trabaja toda la temporada sin descanso y las vacaciones se pagan «si eso».

Ibiza es conocida por ser muy rica, lujosa, por tener los mejores restaurantes y discotecas del mundo, los espacios más exclusivos, pero no se la conoce por tener unas condiciones laborales dignas. Obreros que trabajan a 35 grados para construir más y más hoteles para los que van a faltar trabajadores. Camareros que corren de arriba abajo en el restaurante porque tienen 30 mesas y un solo compañero. Cualquiera en la hostelería que no tiene ni cinco minutos de descanso para comer una manzana en la media jornada de doce horas. Personas que ven a un turista tirarse del balcón del hotel donde trabajan y son «unas vagas» si se cogen una baja por el trauma. En general, trabajar todo el día para tener que elegir entre pagar el alquiler y la cesta de la compra.

El problema no es el absentismo laboral. Según el Observatorio Contra el Absentismo y por la Productividad, Balears es de las comunidades autónomas con menor porcentaje de ello de España. El problema es que parece que en Ibiza no hay ley: los convenios colectivos son insuficientes y, aun así, no se aplican. Para acabar, recordar que sin trabajadores no hay riqueza. A ver quién sirve a los turistas en las siguientes temporadas.

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