Opinión | Para empezar
La isla de los cambios irreversibles y las flores azules

Fragmento de la obra ‘The World of Irreversible Change’ / CAHH
Una de las obras más impactantes del Centro de Arte Hortensia Herrero es ‘The World of Irreversible Change’, del colectivo teamLab, fundado por Toshiyuki Inoko. Es una obra digital que recrea una aldea medieval japonesa (con sus viviendas, árboles, cultivos…) en la que labradores y samuráis conviven… o convivían, porque algo ha cambiado en ella fatalmente. Los visitantes podían tocar la pantalla, pero a sabiendas de que así molestaban a sus habitantes. Tras repetidas interacciones, el cabreo acumulado llegó en febrero al extremo de que los personajes comenzaron a luchar, katana en mano, entre ellos. Se desató «una guerra sin vuelta atrás», anunció en sus redes el CAHH, que incluso, «de forma excepcional, abrió ese fin de semana (domingo 15 y lunes 16 de febrero) para seguir en vivo la evolución de lo que acabó en un holocausto: las calles y los canales se tiñeron de rojo, los cadáveres llevan meses pudriéndose en las calles e incluso algunos flotan en el agua con una katana clavada en la espalda. La obra «pretende hacer reflexionar sobre la responsabilidad y las consecuencias de nuestros actos y cómo algunos de ellos no tienen vuelta atrás, son irreversibles», explica el museo. Cuando vi ‘The World of Irreversible Change’ este fin de semana, en lo primero que pensé fue en Ibiza y en las consecuencias, ya irreversibles, de los actos cometidos durante los últimos años. Por muchos parches que se pongan, que se ponen pocos, esto ya no tiene vuelta atrás. No han sido pocos los que, valientes, han alzado la voz desde hace años para advertir de las repercusiones del desmadre turístico. Y léase desmadre no sólo por lo que ocurre en Sant Antoni y en Can Risa (sí,esta es mi aportación a la nueva denominación al West), sino también por sus repercusiones en la masificación, la circulación, el medio marino, el despilfarro del agua, la vivienda... En que vivir en Ibiza se haya convertido en un calvario. Aquí no nos hemos liado a sablazos con nuestros prójimos, sino con la isla misma, que agoniza como la aldea nipona de teamLab. Aun así, cabe la esperanza: si en esa obra digital, lúgubre y alargada han brotado últimamente flores azules, ¿por qué no en la isla? n
Suscríbete para seguir leyendo
- Estamos equivocados si pensamos que hay que regar mucho': expertos de Ibiza advierten sobre los efectos del calor en las plantas
- Incendio en una casa okupada en ses Feixes de Talamanca de Ibiza
- Arde un yate amarrado en el puerto deportivo Botafoc Ibiza
- Bañistas reaccionan a las multas de 750 euros por comprar a vendedores ambulantes en Ibiza: '¿De verdad?
- La plaza del Parque de Ibiza se convierte en una pista de baile al ritmo de salsa, bachata y cumbia
- El operativo de emergencias localiza el origen del incendio de ses Feixes des Prat de ses Monges de Ibiza
- Al estar a mitad de precio, se llevan más cajas': Toni Serra, comerciante de Santa Gertrudis, revela cuál es el producto que los extranjeros compran en grandes cantidades
- Detienen en Ibiza a un activista ultrarrico reclamado por Estados Unidos
