Opinión
¡Que no pare la fiesta!
La publicidad de la otra noche, con los drones y los fuegos artificiales, y la aparición en el cielo de ese señor con cara de profeta, irá muy bien al negocio
Pues sí, el Papa ya se ha ido. Para algunos, las 48 horas han pasado volando y a otros les han parecido eternas. El olor a santidad se diluye de las calles de Barcelona, los jóvenes creyentes cuelgan sus vídeos en las redes —plegarias atendidas— y en las calles del Gòtic y la Ribera los ladrones en patinete ya vuelven a tirar de cadenas de oro, relojes y móviles. Los turistas de siempre siguen haciendo cola frente a la Casa Batlló, el Parc Güell y la Sagrada Família...
Entretanto, en las tiendas de souvenirs y supermercados 24 horas (que, en el fondo, también son tiendas de souvenirs), los vendedores asiáticos apilan más stock de figuras de la Sagrada Família y las ponen en el escaparate porque se han dado cuenta de que tienen mucha demanda. La publicidad de la otra noche, con los drones y los fuegos artificiales, y la aparición en el cielo de ese señor con cara de profeta, irá muy bien al negocio. El templo tendrá aún más visitantes que comprarán recuerdos, así como víveres y alcohol para disfrutar de la fiesta continua que es esta preciosa ciudad. Es verdad que ellos, los vendedores, salen poco de la tienda, son muchas horas al día, pero tienen que estar agradecidos a los políticos y sus grandes esfuerzos para que no les falten clientes. Además, dicen que los gastos de estas celebraciones se pagan con la tasa turística, así que nadie sale perdiendo. Todo lo pagan los turistas, ¡je, je, je!
Las cosas van bien si no entramos en detalles, piensan los tenderos de las 24 horas. Además, pronto el Tour de Francia llegará a la ciudad y se ve que la inversión solo cuesta unos nueve millones de euros. ¡Todo está tan bien calculado! La presentación de los equipos del Tour tendrá lugar... en la Sagrada Família, claro que sí. Y los equipos desfilarán por la avenida Gaudí. Espectacular. Otro gran anuncio que nos traerá más de todo, más gente sedienta a la calle. Si no fuera por los profesores de instituto y por las bibliotecarias —ay, la enseñanza y la cultura, ¡qué pereza!—, siempre quejándose y de manifestación. Claro que, con ese calor, siempre hay alguno que entra en la tienda y hace gasto. Una botellita de agua por un euro, precio de Barcelona.
Suscríbete para seguir leyendo
- Inmovilizado por motivos de seguridad en el puerto de Ibiza el barco que tiene que iniciar el traslado de la basura a Mallorca
- Cazado en el aeropuerto de Ibiza un viajero de 71 años con 1.900 cajetillas de contrabando
- Vuelve un 'punto de referencia emblemático' en Ibiza con la inauguración del nuevo reloj de Vara de Rey
- El fuego reabre la herida en una zona protegida de Ibiza: 'Todo el mundo lo sabe y nunca arreglan nada
- Rajan con una botella rota a un hombre en el paseo marítimo de Sant Antoni
- Sant Antoni se tiñe de rojo con la Selección Española
- Comte estrena 'nuevo' aparcamiento: 'No encuentras un 'parking' así en ninguna otra cala
- María José Guerrero, delegada de la Aemet: 'Llegar a los 40 grados en Ibiza no es muy normal
