Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión | Para empezar

Cristina Martín Vega

Cristina Martín Vega

Directora de Diario de Ibiza

Vecinos que no quieren un parque infantil

Plaza de sa Colomina.

Plaza de sa Colomina. / A.D.E.

Llama la atención que un grupo de personas que han formado la Plataforma Ciudadana de Vecinos de sa Plaça de sa Colomina se oponga a instalar un parque infantil y una zona de calistenia en esta plaza de Vila, según informa el Ayuntamiento tras mantener una reunión con la agrupación. Tras la marcha atrás del proyecto del aparcamiento en sa Real debido a la movilización vecinal, el Consistorio va con pies de plomo. Y desde luego que está bien y es necesario contar con la ciudadanía a la hora de remodelar espacios urbanos, pero en el caso de sa Colomina el resultado de este diálogo de momento es eliminar un parque y elementos para hacer ejercicio en la calle. La verdad es que el cambio no me convence nada.

Esta asociación está formada por residentes y comerciantes, y aunque no sabemos cuántos son ni su representatividad, posiblemente no tengan niños cerca ni los quieran. También se oponen al pipicán, porque alegan que hay poca ventilación en la plaza y cerca hay otra instalación similar, y a que se instalen gradas porque consideran que pueden favorecer «conductas incívicas». Tampoco quieren que se aumente la superficie pavimentada para evitar el efecto isla de calor. Todo esto es comprensible, por supuesto. Pero ¿oponerse a un parque infantil y a una zona de calistenia? Eso no lo entiendo. ¿Qué puede molestar un parque? ¿Y los aparatos de gimnasia? Quizás haya una explicación razonable, pero de momento no ha trascendido.

Las ciudades deben tener zonas de encuentro y socialización, especialmente para los menores, y los parques son fundamentales: espacios abiertos en los que los niños pueden correr, saltar, jugar y relacionarse con otros. De hecho, si algo falta en la ciudad de Ibiza son parques infantiles y zonas verdes con árboles. Como en tantos otros lugares, sufrimos la herencia de un urbanismo del hormigón con plazas pavimentadas y centrado en los vehículos que no tiene en cuenta ni el clima y su progresivo calentamiento ni a las personas. Por eso, el Ayuntamiento no debería renunciar a instalar un parque infantil y de calistenia: es cuestión de interés general. Siempre son necesarios.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents