Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión | Para empezar

Marta Torres Molina

Marta Torres Molina

Cargo: Jefa de sección

Quiero ser gurú en Ibiza

Imagen de una fiesta celebrada en Garden of Light.

Imagen de una fiesta celebrada en Garden of Light. / D.I.

Quiero ser gurú en Ibiza. Sí, ya lo he decidido. Aunque creo que llego un poco tarde a la orgía de paz y amor que lleva años llenando bolsillos a no pocos listos que encuentran en Ibiza su Shangri-La. Perdón, quería decir su cofre del tesoro. Ojalá hubiera sido más avispada, me hubiera coscado antes del negociazo que se esconde detrás de este aparente buenismo pacífico y hubiera dejado esto de juntar letras para convertirme en una guía espiritual. ¿De qué? Eso es lo de menos.

Digo que llego tarde porque parece que ya se va acabando la fiesta. Si me diera ahora por cambiar de vida y montar en la finca familiar, al norte de la isla, un retiro espiritual sin preocuparme por licencias y permisos, igual me pillaban. Y no tengo el aura como para estos disgustos. No vaya a ser que de verdad se haya acabado la manga ancha, los ojos que no ven y la permisividad total con los negocios ilegales que explotan la magia de la isla. Su luz. Su libertad. Su espiritualidad.

A precio de oro, eso sí. Porque a ver si se creen que si me convierto en Martiua la Gurú y creo Valley of Love, un espacio de calma entre naranjos y algarrobos en el que la gente pueda encontrarse a sí misma, purgar toda su rabia y transformarse a base de baños de almut, ayuno intermitente roto con tortillas de herbasana, meditación con cabras, acroyoga con telas de gonella y sesiones de coaching con n’Eulària, una pagesa de 98 años que te deja KO con dos palabras, les voy a cobrar una miseria. Eso sin contar los extras de los tratamientos premium: lametón a una sargantana bufa, renacimiento en un safareig natural, bien de verdín, y purificación en la sitja lodge con humo de incienso de pota. El servicio ultramegadeluxe incluye una combinación de mindfulness y crossfit en el corral de las gallinas. Infalible. Mejor que no me pregunten por las tarifas que cobraría, que les da un síncope.

No me juzguen, que no estaría haciendo nada que no estén haciendo ya otros: aprovecharme de los tópicos de la isla y de la fiebre por el autoconocimiento para autoayudarme a mí misma. Y a mi cuenta corriente. Quiero ser gurú en Ibiza.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents