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Opinión | Editorial

Un hospital debe ser un lugar seguro

Es urgente mejorar la seguridad en Can Misses tras la violación de una paciente en su habitación

Hospital Can Misses

Hospital Can Misses / Vicent Marí

La violación de una mujer de 69 años ingresada en el Hospital Can Misses es un hecho gravísimo que pone de manifiesto la necesidad de revisar el sistema de seguridad del centro, tal y como ha reconocido el propio gerente del Área de Salud pitiusa, Eduardo Escudero.

Los hechos ocurrieron el pasado lunes, sobre las tres de la mañana, cuando un individuo entró en el hospital y llegó a la habitación de la víctima, a quien amenazó con «rajarle el cuello» si pulsaba el botón para pedir ayuda. La mujer lo hizo y él huyó, pero el personal sanitario no pudo alcanzarle. El presunto agresor fue detenido horas después por la Policía Nacional, y el juez decretó su ingreso en prisión provisional comunicada y sin fianza.

El gerente del Área de Salud compareció a última hora de la tarde del jueves, cuando trascendieron los hechos a la opinión pública, y aseguró que el hombre había entrado y salido forzando sendas puertas, y que se había facilitado atención psicológica y psiquiátrica a la víctima, a quien también se había trasladado a una habitación individual. Sin embargo, la versión de la familia es diferente: sostiene que el psicólogo y el psiquiatra ya estaban atendiendo a la paciente, que recibe tratamiento paliativo por un cáncer de colon, y que ya antes de la agresión sexual habían solicitado una habitación individual. Además, critica que «se puede acceder fácilmente por varias puertas y solo hay un vigilante de seguridad por las noches para todo el edificio», y que ha comprobado que la puerta del aparcamiento del personal «está abierta las 24 horas, todos los días del año». Desde ahí, se llega al edificio de hospitalización atravesando unas puertas correderas que se pueden abrir fácilmente, algo que resulta incomprensible en un lugar como un hospital.

Por otra parte, Escudero informó de que personal de enfermería volvía de «tomar una Coca Cola o un café» cuando vieron al hombre salir corriendo de la habitación, lo que deja en el aire otra pregunta: ¿no había ningún sanitario en el servicio cuando irrumpió el agresor en la planta?

La víctima ha presentado una denuncia ante la Policía Nacional y cursará otra contra el hospital porque considera, con toda razón, que la falta de seguridad en el edificio pone en riesgo a trabajadores y usuarios, tal y como lamentablemente se ha demostrado.

Los hechos son terribles y absolutamente inaceptables, se mire por donde se mire, y requieren una investigación interna exhaustiva para aclarar lo ocurrido, saber qué es lo que ha fallado, determinar si hay alguna responsabilidad por negligencia y establecer o reforzar las medidas necesarias para hacer del hospital un lugar seguro para todos sus usuarios e instalaciones. Ante una situación tan extremadamente grave como la que se ha producido, la conselleria de Salud debe dar explicaciones y adoptar de inmediato las medidas que se requieran, sin regatear ningún recurso material o humano que sea necesario. Llama la atención que el gerente del Área de Salud dijera el jueves a los medios de comunicación que se va a revisar el sistema de seguridad, cuando los hechos habían sucedido en la madrugada del lunes: casi tres días después de la agresión sexual a una paciente, hubiera sido más apropiado explicar qué actuaciones inmediatas se habían tomado ya para evitar que vuelva a ocurrir algo tan grave, sin perjuicio de que la investigación y la evaluación que se realice aconsejen reforzar los dispositivos o blindar mejor el recinto del hospital.

El Área de Salud debe garantizar la máxima seguridad del hospital, donde los pacientes, que se encuentran en una situación de máxima vulnerabilidad; los familiares y allegados que les acompañan, y todos los trabajadores del centro han de poder sentirse tranquilos y confiados, especialmente por la noche. Un hospital debe ser un lugar seguro, podríamos decir que el lugar más seguro. Porque cuando falla la seguridad de un hospital, falla también la confianza más básica en el sistema que debe cuidar de la salud y la integridad de todos.

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