Opinión
Matías Vallés
El único ausente fue el hantavirus
Pese a su pereza, el microorganismo se ha colado en un recinto exclusivo, concebido para que los privilegiados contaminen los paisajes polares
El hantavirus fue el único ausente en la ceremoniosa evacuación tinerfeña de los opulentos clientes del crucero de placer ‘Hondius’, y de sus serviciales tripulantes. Al escuchar por enésima vez a la OMS y al Gobierno que «el riesgo de contagio es bajo», conviene añadir que esta ley se cumple salvo para quienes se han infectado, y que han experimentado por tanto un riesgo del 100%. Quedará para la historia el pavor nocturno del presidente canario a que el bicho asesino se le colara mediante un ratón nadador, un recelo quizás excesivo en una comunidad que acoge más de 18 millones de turistas anuales sin exigirles certificado de vacunación. Y aunque la España donde no fondeó el buque ha felicitado al Gobierno por tomar las riendas de la carísima evacuación de cruceristas sanos, esta misma diligencia sin víctimas apreciables acentúa el reproche por la dejación de responsabilidades de la Moncloa en la dana de Valencia, con 230 personas muertas.
En el lenguaje que puede entender hasta un epidemiólogo, los 14 españoles aparentemente sanos y con un «riesgo bajo» de contagio del lujoso ‘Hondius’ han originado un gasto sanitario superior a un millón de euros per cápita, más de lo que cualquier ciudadano enfermo le costará a la salud pública en toda su vida. Es lógico que la puntualidad militar de la operación de rescate haya ocasionado cierta perplejidad entre los habitantes de listas de espera sanitarias medidas en meses, pronto en años.
El hantavirus es un vago redomado, por comparación con la laboriosidad del hiperactivo coronavirus. Pese a su pereza, el microorganismo se ha colado en un recinto exclusivo, concebido para que los privilegiados contaminen los paisajes polares. Esta insidiosa infiltración vírica en el palacio flotante es un desafío inesperado. El mundo se subdivide en clases medias, ricos e inmortales. El reducto creciente de los milmillonarios ya atesora la impunidad, y ahora persigue además la inmunidad de la vida eterna. Sin embargo, la travesía del ‘Hondius’ demuestra que la infección siempre encuentra un camino hacia los recintos más selectos, por lo que nadie está a salvo. Solo un factor puede evitar el apocalipsis, el error humano.
Suscríbete para seguir leyendo
- Un turista desnudo y aparentemente drogado la lía en s'Arenal de Sant Antoni: acaba esposado y en el hospital de Ibiza
- Un acusado de abusar sexualmente casi todos los días de una niña desde los cuatro a los ocho años en Ibiza se enfrenta a diez años de prisión
- Perdió una pierna tras un accidente en moto en Ibiza: el Consell deberá indemnizarle con más de 550.000 euros
- Una finca rústica en Ibiza sale a la venta con un importante descuento: estas son las condiciones
- Rescatan a una mujer que se estaba ahogando en una playa de Ibiza
- La villa de Formentera inspirada en la Casa Malaparte que inmortalizó Godard
- El legado de Smilja gana el Futur Adlib 2026
- Se vende una villa del siglo XVIII con una campana de capilla original en Ibiza