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Opinión

Muchos y mal avenidos

No quiero dar ideas a cuantos exploran escenarios donde la sobrepoblación obligue a tomar medidas extremas como su control forzoso para salvar recursos, no vaya a ser que a Trump se le ocurra algo terapéutico al respecto. Estoy acordándome de ‘The Thinning’, un thriller distópico donde, debido a la superpoblación, el gobierno estadounidense obliga a los estudiantes a realizar un examen de aptitud. Los que reprueban son ejecutados. Lo mismo a Trump lo del ICE le parece insuficiente y le da por experimentar nuevas opciones con la ayuda de personajes como Pete Hegseth, su ministro de la guerra, o los fieles Marco Rubio, su secretario de Estado y J.D. Vance, su vicepresidente.

Digo lo que digo porque un estudio publicado por la revista Environmental Research Letters pone de manifiesto que la humanidad ya ha superado la capacidad sostenible del planeta Tierra. La investigación llevada a cabo por expertos en demografía alerta que la Tierra no podrá sostener a la futura población humana e incluso ni siquiera puede con la actual, sugiriendo que «hay demasiadas personas» y ya vivimos «por encima de los límites». Con la de locos que gobiernan el mundo, si el asunto cala en ellos podemos esperar cualquier cosa y ninguna buena. Miedo me da.

Según leía la noticia, se me venía a la mente la figura de Trump. Ese señor que se ha metido en una guerra de la que no sabe salir consiguiendo que el resto del mundo sufra los pertinentes daños colaterales. Por cierto, surgen voces en Estados Unidos pidiendo la destitución del presidente por «incapacidad». No nos caerá esa breva. Siguiendo con el estudio, si bien no se trata de una predicción apocalíptica, sí se trata de una «advertencia estructural» que nos alerta de los límites del planeta Tierra. En pocas generaciones, la población mundial se ha disparado. Apenas pasaron dos siglos cuando se pasó de mil millones a ocho mil millones de habitantes.

La cosa podría tener solución regulando los hábitos alimentarios, transporte, urbanismo, desperdicios, modelo energético y desigualdad global. Al parecer, la presión ecológica no depende únicamente del tamaño de la población, ya que una sola persona perteneciente a una economía altamente industrializada puede usar mucha más energía, agua, materiales y superficie productiva que varias personas en regiones de bajos ingresos. Somos muchos y mal avenidos.

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