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Opinión | Para empezar

La odisea de ir en bus un día cualquiera

Cita a las 10 con un amigo en Vila. Con subir al bus que a las 9.36 pasa por Can Bonet, basta. Abro la aplicación Alsa Mobi4U y me dice que en vez de la parada que tengo a 700 metros de casa, tengo que andar 2,7 kilómetros hasta sa Serra para subir al T2, que pasa por Sant Agustí y Sant Josep. Total, hora y media de viaje. Paso. Me la juego y voy a la parada de Can Bonet. Allí hay mucha gente con cara de mala hostia. Uno habla por el móvil: me voy, llevo aquí una hora y aún no ha parado un autobús, cuenta a su mujer. Otro llama a su jefe: que llegará tarde, que lo siente, que esto es un desastre. El bus llega con media hora de retraso. Sólo podemos subir tres, no caben más. El resto, a esperar. El conductor echa pestes. No puede encender el aire acondicionado, el sol le da de cara, está asado. Ni la ventanilla abierta le alivia. Cuenta que muchos de sus compañeros, captados por Alsa, se han ido ya de vuelta a la península. Está mosca porque ha cobrado 1.490 euros, menos de lo que le prometieron. Para lograr la cifra mágica que le aseguraron que cobraría, tendría que hacer muchísimas horas extras. No está dispuesto. No le compensa: también se irá en los próximos días, aunque en Madrid no está la cosa mejor, suspira. ¿Y dónde duerme? Con otros cinco en una casa que les pone la empresa, dice. Les cobran 500 euros por habitación. 3.000 en total. Alguien se está forrando. Está que trina porque esto no es vivir y porque la empresa ni siquiera le advirtió, afirma, de que la avenida Ignasi Wallis estaba cerrada por obras: se metió en ella con el autobús y los policías le echaron una bronca de cuidado. Entre Can Bonet y Vila sólo para una vez, y porque sólo hay una persona esperando: en las demás prosigue mientras con la mano derecha hace un gesto incomprensible (como si girara un tornillo) a quienes gestualizan cabreados desde las paradas. Uno de ellos es un anciano que esgrime un bastón (lo juro) a modo de arma y parece que escupe sapos y culebras. El chófer resopla. Los pasajeros resoplan. Yo resoplo porque llego muy tarde.

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