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Opinión

Verónica Carmona

Verónica Carmona

Portadista y redactora

Chaleco, triángulos y baliza

Bien es sabido que la teoría y la práctica a veces conviven en partes del cerebro paralelas que jamás llegan a encontrarse. El día que mi coche me dejó tirada en la circunvalación de Ibiza, en pleno acceso a la rotonda de sa Blanca Dona, olvidé de golpe casi todas las pautas de precaución que había que seguir en una situación así. Lo primero que me vino a la cabeza fue encender las luces de emergencia. Lo segundo era colocar los triángulos. Pero, ¿dónde están? Ah, sí, en el maletero, en el hueco de la rueda de repuesto. Aquello estaba petado hasta arriba. Así que, en medio de la carretera, me puse a sacar el carrito, las bicis -una con pedales y otra de equilibrio-, dos sillas plegables, la sombrilla, el bolso de los juguetes de plástico de la playa, bolsas de ropa para dar… Parecía que venía directamente del rastro de Sant Jordi.

Cuando por fin conseguí acceder a los dichosos triángulos, llegó la siguiente pregunta: ¿y esto cómo se monta? Como pude, armé aquello y lo coloqué sin alejarme demasiado del coche, no fuera a ser que me atropellaran. Entonces un hombre me gritó desde lejos:

—¡El chaleco, ponte el chaleco!

Pero ¿dónde estaba la dichosa prenda? Tras rebuscar un poco apareció en la guantera. El móvil, además, estaba ya en las últimas. Entonces llegó un ángel de la guarda. El ángel me informó de que había colocado el triángulo al revés: los reflectantes me miraban a mí. Cuando por fin consigo hablar con el seguro, me dicen que no tienen ningún vehículo con esa matrícula. Y de repente caigo: he llamado al seguro del hogar. Finalmente, logro pedir una grúa y el gruista resulta ser tan majo que entre los dos desciframos la avería: batería finiquitada. Me dijo cómo desmontarla para cambiarla yo misma.

A la semana pinché una rueda y ya lo tenía todo controlado. Pero ahora, ¿qué pasa con la baliza? De momento está metida en la guantera, junto al chaleco, con los triángulos debajo del asiento, porque, si algo no ha cambiado, es que mi maletero sigue siendo un almacén logístico de Amazon.

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