Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión | Para empezar

Ibiza

Vila: muchos carteles y muy pocas luces

Tenemos banderines nuevos en el barrio. ¡Más monos! Preciosos. Están colgados de algunas farolas y nos recuerdan a los humanos adoptados por seres peludos de cuatro patas que debemos recoger sus caquitas y, además, limpiar sus pipís. Cosa que la inmensa mayoría de dueños de perros solemos hacer. De hecho, no creo que a nadie le dé más rabia encontrarse con un regalito marrón cuando va paseando que a un dueño de perro responsable. Yo, al menos, me pongo como un gremlin que ha comido después de medianoche.

A lo que iba. Que el Ayuntamiento de Ibiza ha tenido a bien recordarnos nuestros deberes con unas banderolas que ondean usando las farolas como astas. Y, oye, como un gremlin chungo no, pero casi. Y es que está muy bien que el Consistorio esté buscando usos alternativos a las farolas del paseo de Platja d’en Bossa ya que, para iluminar, hace tiempo que no sirven. Están de adorno. Ni un mísero led les queda. Así andamos los perreros responsables: cazando a las tientas las caquitas de nuestro peludo, alumbrándonos con la linterna del móvil mientras el mismo Ayuntamiento que nos recuerda nuestros deberes se salta los suyos.

Hace meses, muchos, que la mayoría de las farolas del paseo no dan luz. Lo han denunciado tanto los vecinos como los comerciantes. Algunos ya tiran de ironía con la Línea Verde, dado el caso que les hacen. A finales de este verano, cuando una mujer denunció una agresión sexual en el paseo los vecinos volvieron a insistir en la falta de luz. Ni caso. Lo que vivió el barrio con Rafa I de Vila se repite ahora con Rafa II.

¿Se imaginan Vara de Rey a oscuras? ¿A que no? Pero es lo que tiene vivir en los confines de Vila: puedes pasar un año con las farolas sin funcionar, semanas sin barrendero, meses con un socavón en el paseo, te quedas sin agua a la mínima porque no hay red secundaria de abastecimiento, no ves un policía ni en sueños... Eso sí, los impuestos los pagamos todos toditos. No nos han rebajado ni un céntimo. Recibimos servicios de segunda, pero los tributos los abonamos de luxury plus.

Todo esto se me viene a la cabeza cuando, cada vez que bajo al paseo, veo la banderola de marras colgada de una farola que hace meses que no funciona. Es lo que tenemos: muchos carteles y muy pocas luces.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents