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Opinión

Conurbaciones

¿Tan difícil es avisar a los conductores de los lugares de la ciudad donde hay atascos para que los eviten antes de llegar a ellos?

En estos tiempos de IA, todos los días y en todos los medios habidos y por haber, uno se sorprende cuando por ‘imperativo legal’ tiene que transitar por una ciudad, perdón, conurbación (ahora se habla del término municipal y sus zonas de influencia). Es ahí donde te das cuenta de las diferentes formas de vivir que tenemos los humanos. Las divisiones por categorías pueden imaginárselas ustedes. Los hay con licencia de vaguear, jubilados con pensión razonable (¿les he dicho que ya hemos cobrado la doble?, para la cesta de Navidad, creo). Los hay que se levantan dos horas antes para transitar por la ‘hora punta’ (aquí no constan los del teletrabajo, con obligación de llevar los niños al colegio). Están los que tienen horario flexible y aprovechan para quitarse el agobio del despertador y de los informativos de las ocho en el coche. Añadan las ‘formas’ que conozcan y tenemos los que viven en esa conurbación. Yo, que estoy en la categoría de ‘vagos’, que no maleantes (como se calificaba en la dictadura), con el fin de no sufrir el estrés de los atascos, obvio la hora punta de acceso a la ciudad y salgo a eso de las diez y media. Los trabajadores están en las oficinas o en los comercios, los de la construcción ya han terminado la hora del bocadillo y los niños en las escuelas (algunos hasta en el recreo) en mis desplazamientos hacia el aeropuerto. Vamos, un intento acorde con un noviembre entre la Mola y la Savina (nadie o casi nadie por la carretera) tranquilo, con la radio en modo música, sin sobresaltos en lo de la política (eso se queda para los miércoles en los telediarios). Alguna canción de los ochenta, por la edad, me refiero; hasta que llegas a un tremendo atasco. Empiezas por el cabreo momentáneo de lo inesperado. Luego te preguntas por un accidente o algún coche averiado (solo eso puede justificarlo). Después llega la sumisión del que no puede resolver el problema. Y en eso comienzas a hacerte preguntas que en este ‘cortoplacismo’ político no tienen respuesta. ¿Nadie ha pensado, durante su mandato administrativo, que en la civilización de la IA hay suficientes métodos para avisar al ciudadano de ese atasco antes de que caiga en él? Ya no pido una alerta por el móvil a modo de dana sin Mazón. Pero a lo mejor un panel informativo con los datos que se tienen en los centros de control, eso sería de agradecer, amigos del ayuntamiento ‘irresponsable’. Las ciudades deberían construirse con vistas a 50 años después.

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