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Opinión | Para empezar

Un 29 para ayudar a salvar vidas

El Ayuntamiento de Sant Josep ha encontrado un truco sencillo para que los conductores vuelvan a leer las señales: cambiar el límite de velocidad a 30 kilómetros por hora de siempre por un 29 que, por extraño, captura la mirada. Y eso, en tiempos de piloto automático, ya es una pequeña victoria. El límite real sigue siendo 30, nadie se engaña y la legalidad manda, pero el número raro cumple su cometido pedagógico: obliga a levantar el pie, recuerda que estamos en una vía lenta y coloca el tema de la seguridad en la conversación pública y en los medios de comunicación. Un buen golpe de efecto.

Ahora bien, si la conversación acaba en el 29, habremos confundido titulares con soluciones reales. La avenida de Sant Agustí y, en general, la zona de Cala de Bou acumulan incidentes durante todo el año y en lo que llevamos de 2025 han muerto dos personas en circunstancias trágicas. No hablamos de anécdotas: hablamos de una vía que permite velocidades reales demasiado altas, con aceras expuestas y cruces que invitan poco a caminar. Por eso, tras el gesto, toca lo importante: un estudio integral que mida aforos, velocidades, puntos negros y trayectos peatonales y que derive en actuaciones que sí cambian comportamientos y protegen vidas. Hablamos de pasos peatonales elevados y nuevos badenes, de vallas o bolardos en tramos en los que los peatones puedan quedar expuestos, de señalización homologada coherente y de control efectivo de alcohol y drogas allá donde los datos lo aconsejen, entre otras medidas.

El límite a 29, como campaña de choque, no sobra: sacude la rutina, nos hace mirar y quizá puede evitar un susto si logra llamar a la conciencia de los conductores. Pero que nadie se confunda: la aritmética no salva vidas por sí sola. Lo que salvará vidas será combinar esa llamada de atención con ingeniería, datos y decisiones valientes. Si el 29 sirve de prólogo a todo eso, fantástico. Si se queda en una anécdota, será solo otra cifra en una avenida que ya tiene demasiadas.

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