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Opinión | Tribuna

Ibiza, sed y sol: por qué urge apostar por desaladoras fotovoltaicas para recuperar los acuíferos

La Ibiza que atrae a millones de visitantes cada año convive con una realidad menos visible: el agua dulce de la isla es limitada y sus acuíferos arrastran décadas de sobreexplotación e intrusión salina. La pregunta ya no es si habrá que producir más agua no convencional, sino cómo hacerlo sin agravar la crisis climática. La respuesta está encima de nuestras cabezas: el sol.

El diagnóstico hídrico: acuíferos bajo presión y reservas a la baja

Sobreexplotación e intrusión salina. La agencia pública balear Abaqua resume la situación sin rodeos: “las masas de agua de la isla de Ibiza presentan en general graves problemas de sobreexplotación y salinización”. Los datos de planificación hidrológica confirman que 8 de las 16 masas de agua subterránea de Ibiza están en mal estado cuantitativo.

Reservas regionales a la baja. En julio de 2025 las reservas hídricas en Baleares cayeron al 43%, con Ibiza descendiendo hasta el 29%, el nivel más bajo del archipiélago.

Lluvia: poca, irregular y tendiendo a menos

Un clima seco con lluvia concentrada en otoño. Ibiza registra en torno a 400–450 mm de precipitación anual, principalmente en octubre–noviembre; julio es el mes más seco (≈5–10 mm). Los mapas climáticos oficiales (1981–2010) sitúan a Baleares entre las zonas de España con pocos días de lluvia al año.

Tendencia reciente a la sequedad. El Observatorio de Sostenibilidad de Ibiza documenta un descenso de ~78 mm de lluvia en 70 años y de ~22 mm en las dos últimas décadas.

Veranos más cálidos y secos en 2025. Agosto de 2025 fue “muy cálido” y muy seco en las Pitiusas (Ibiza apenas ~1,1 l/m²) frente a los ~18,5 l/m² habituales del mes, según AEMET.

Conclusión climática: con lluvias escasas e irregulares y un verano cada vez más largo y cálido, esperar a que “llueva” ya no es una estrategia. Hace falta producir agua sin cargar a los acuíferos y, además, ayudarlos a recuperarse.

Qué hay hoy: tres desaladoras, mucha demanda estival

Ibiza ya dispone de tres desaladoras que abastecen a los cinco municipios y suman 44.500 m³/día (≈14,9 hm³/año). La planta de Santa Eulària aporta 15.000 m³/día y la de Ibiza 12.000 m³/día; se trabaja en ampliar Santa Eulària a 20.000 m³/día (no antes de 2027) y en una cuarta planta a medio plazo.

Este músculo de desalación ha permitido reducir extracciones en picos turísticos y liberar presión sobre pozos estratégicos; incluso se ha probado la infiltración piloto de agua desalada en el acuífero de Can Guasch.

Es necesaria la infiltración en los acuíferos a fin de compensar la falta de lluvia debida al cambio climático.

Mediante la energía solar conseguimos dos efectos muy beneficiosos :

La utilización de energía solar para la generación de electricidad contribuye a reducir el calentamiento global.

Regenerar los acuíferos.

Por qué solar + desalación: costos, clima y autonomía

La desalación por ósmosis inversa es intensiva en electricidad. Integrar fotovoltaica (FV) reduce costes y emisiones:

Un estudio del IIAMA-UPV estima que combinar FV en desaladoras puede abaratar hasta un 24% el coste del agua (llegando incluso a un coste menor a 0,40 €/m³ en escenarios con buen recurso solar).

El recurso solar en Baleares es alto y estable; herramientas oficiales como PVGIS del JRC/IDAE permiten dimensionar cubiertas y campos solares para autoconsumo.

La evidencia técnica respalda la viabilidad de acoplar renovables a ósmosis inversa; el reto es el almacenamiento y la gestión de intermitencia, solucionables con baterías, operación flexible y apoyo de red.

Cómo ayudar a “curar” los acuíferos: producir, ahorrar y recargar

1. Priorizar agua desalada renovable en verano. Maximizar la aportación de las plantas en temporada alta con FV + red para cubrir picos turísticos, minimizando bombeos de pozo.

2. Recarga gestionada (MAR) con desalada. Escalar pilotos como Can Guasch: inyectar o infiltrar agua desalada post-tratada en zonas seleccionadas para subir piezometría y empujar atrás la cuña salina, con control continuo de calidad.

3. Cerrar el grifo a las pérdidas. Continuar la sectorización y telegestión de redes, reparar fugas. Se pierde una elevada cantidad de agua en las canalizaciones de distribución.

4. Tarifas y acuerdos estacionales. Precios y convenios que incentiven el uso de desalada en hoteles y urbanizaciones costeras en verano, reservando el agua subterránea para usos vulnerables, agricultura y periodos de baja demanda.

5. Reuso para riego y zonas verdes. Liberar agua potable sustituyéndola por regenerada en riegos urbanos y agrícolas, reduciendo aún más las captaciones. (Medida coherente con el Plan Hidrológico 2022–2027).

Un plan solar-hídrico para Ibiza (propuesta)

FV en cubiertas y suelos anexos a desaladoras (Santa Eulària, Eivissa y Sant Antoni) + baterías para suavizar picos de demanda y operar con factor de planta elevado.

Contrato PPA local y autoconsumo para cubrir el máximo de kWh con renovable propia, con la red como respaldo.

Ampliaciones “listas para solar” (prever terrenos, accesos, inversores híbridos, interconexión).

Programa MAR plurianual: selección de zonas de recarga, pozos de inyección/galerías, monitorización piezométrica y conductividad, y umbral de parada por si surgieran señales de colmatación o mezcla.

Transparencia de datos: portal público con producción desalada, kWh FV, extracciones de pozo y niveles de acuífero para trazabilidad social.

Vicent Cardona Roig es ingeniero industrial superior, vicedecano del Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Balears (Coeib) y delegado de Ibiza y Formentera

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