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Opinión | Para empezar

Rafa Ruiz, el silencio atronador

Hay que dejar trabajar a la Justicia, dicen, y podría dedicar este artículo a los diez años que ha estado «trabajando» ésta para que una red de pederastas se vaya de rositas. A los tribunales que dan poco más que una regañina a empresarios que abusan sexualmente de niñas vulnerables y, previo acuerdo con el fiscal, los mandan a la calle para que, cuando se les pase el susto, se puedan buscar otros ‘concierges’ que se las sirvan «más jóvenes». Ellos, respetables ciudadanos españoles y con dinero, «no son un peligro» para la sociedad. Mientras prostituyan a las hijas de otros.

Pero aquí, en Ibiza, no se me quita de la cabeza la enorme hipocresía, y el odio, con el que se ha recibido la petición de Anticorrupción de tres años de cárcel por el caso Puertos para Rafa Ruiz, al que muchos ya quieren remando en galeras. No soy fan del anterior alcalde ni tampoco olvido que la mercantilización del puerto de Vila, vendido a intereses foráneos, ha venido de la mano también de su partido. Sin embargo, en este caso concreto, en el que no ha habido ningún tipo de enriquecimiento, Ruiz antepuso el interés y los deseos de la ciudadanía a la especulación. Con las maniobras para favorecer al Club Náutico Ibiza intentaban cumplir, en el marco de sus limitadas competencias, el mandato alcanzado en el pleno con la unanimidad de los partidos, el respaldo vecinal y el aliento de unos próceres que hoy guardan tanto silencio como ‘lágrimas’ derramaron cuando el CNI fue desahuciado. ¿Acaso lo hubieran aplaudido si hubiese actuado como Llorenç Córdoba, quien votó a favor de PyLS escudándose en «fundamentos legales, jurídicos y de proceso»?

No niego que el «traje a medida» para salvar al CNI estuviera mal, pero más corrupta que su actuación me parece la gestión del Estado de los puertos (y especialmente los más codiciados) como sacas de riqueza con criterios especulativos y de espaldas a las ciudades. Recuérdenlo cuando linchen a Rafa Ruiz. Sin imitarlo, porque los atajos en política solo conducen a la inhabilitación y en estas islas no necesitamos alcaldes «héroes» sino cambios legislativos que prioricen el interés social. Pero ya.

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