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Opinión | Tribuna

La mochila más pesada

Nuestros hijos se enfrentarán a barreras invisibles que dificultan su inclusión en el sistema educativo

Con el inicio del curso escolar, muchos padres y madres de niños y niñas con diversidad funcional nos encontramos ante una carrera de obstáculos que parece no tener fin. Mientras las familias de algunos estudiantes se preparan para comenzar el curso con verdadero entusiasmo, otras llevamos días sin dormir porque nuestros hijos se enfrentarán a barreras invisibles que dificultan su inclusión en el sistema educativo. Cada paso del camino está lleno de incertidumbres: ¿Tendrán los apoyos necesarios este curso? ¿Se respetarán sus derechos? ¿Se garantizará una educación en igualdad de condiciones?

En esta carrera, los obstáculos son muchos y variados. La escasez de recursos humanos (especialistas y personal de apoyo), la ausencia de adaptaciones curriculares adecuadas, la falta de formación específica para los docentes o los recursos materiales insuficientes son solo algunos de los muros que nuestros hijos tienen que escalar. A pesar de que la ley establece el derecho a una educación inclusiva, la realidad que vivimos nos muestra que este compromiso no siempre se cumple. Nuestros hijos no pueden seguir corriendo con desventaja mientras el sistema educativo no se adapta a sus necesidades.

Los padres y madres, como corredores de fondo, luchamos incansablemente por que nuestros hijos e hijas reciban una educación digna, pero esta carrera no es solo nuestra. La inclusión es un reto colectivo, la inclusión es cosa de todos. Si la sociedad elige ignorar esta realidad, se convierte en parte del problema, perpetuando un sistema que sigue excluyendo a quienes más apoyo necesitan.

Es hora de nivelar el terreno, de remover los obstáculos que dificultan el camino y de garantizar que todos los niños puedan avanzar sin barreras. No podemos seguir compitiendo en esta carrera solos. La educación inclusiva no es una meta inalcanzable, ha de ser una realidad tangible, pero requiere del esfuerzo conjunto de toda la comunidad. Los estudiantes con diversidad funcional llevan la mochila más pesada de todas, pero entre todos podemos conseguir aligerarla.

Mª Consuelo Guerra Castaño es presidenta de Ibiza IN

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