Opinión | Para empezar

Fuimos ecologistas sin saberlo

Como muchos niños de mi generación fui el depositario de la herencia textil de la familia. Sobre todo porque era el último de una familia humilde y numerosa, así que a lo largo de mi infancia fueron pocas las oportunidades que tuve de estrenar ropa. Entre la primavera y el verano mi madre se sentaba por las tardes delante de la tele o a la fresca e iba tejiendo un jersey de lana tras otro para aprovisionarnos para el invierno, que en mi pueblo es largo y frío (allí se dice que solo hay dos estaciones, el invierno y la del tren). Compraba lana azul, verde o granate y sacaba las cenefas de la revista Greca o de Burda para cumplir con la misión de aportar calor a nuestros tiernos cuerpos, pero yo siempre acababa heredando los que se les habían quedado pequeños a mis hermanas mayores. Era una práctica habitual en muchas familias, así que cuando ahora se habla del compromiso ecológico de reutilizar la ropa siempre pienso en que fuimos ecologistas sin saber nada entonces de lo que significaba ese término. Y no solo por la ropa. Cada día mi madre me daba unas monedas y las botellas vacías para que fuera a comprar el vino y la gaseosa al bar Paquito, las legumbres nos las echaba Mauricio en un saquito de tela tras pesarlas en la báscula y antes de que mi madre se quejara de la cantidad de piedras que llevaban. Una vez a la semana pasaba el lechero y vertía con un medidor varios litros de leche recién ordeñada de su cántara al puchero, que mi madre hervía al fuego (ese día merendábamos la nata con azúcar). Y también una vez a la semana pasaba el Tío Mielero con su furgoneta 2cv cargada de miel, pero también de huevos frescos, quesos o embutidos segovianos. Lo del reciclaje era otro cantar, porque eran pocos los productos que venían envasados y los cascos de la cerveza se devolvían a la tienda (y si te encontrabas uno por la calle y se lo llevabas a la señora Catalina te lo cambiaba por un caramelo de cubalibre). Así que, sin saberlo, éramos ecologistas, y ahora nos insisten en que volvamos a aquellos hábitos por la salud del planeta y los que lo habitan y no solo por nostalgia.

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