Opinión | Para empezar

El primer beso y el Scalextric gigante del Pereyra

«En uno de estos palcos nos dimos el primer beso», rememora la ex Defensora del Pueblo, María Luisa Cava de Llano, en la reinauguración del Teatro Pereyra de Vila, hace solo unos días, tras 17 años de obras. A su lado su marido, el empresario Juan Antonio Marí, se tapa con la mano una sonrisa pícara. «Un beso casto», concreta ella al mirarle.

Son muchas las emociones que se han destapado entre los ibicencos que regresan al que fue durante décadas el centro de la vida social y cultural de la ciudad. Muchos los recuerdos y mucha nostalgia sana. En es galliner Felip Cirer describe las tardes de cine con todos los chavales sentados en un banco corrido de madera: «Nos hacíamos hueco empujando al de al lado y siempre había sitio para todos», dice Cirer mientras tira de su buena memoria: «La entrada costaba siete pesetas y media».

Sobre el escenario es el músico David Serra el que habla de esas tardes de cine, concretamente de una en la que la cola era tan larga y llevaba los bolsillos tan pelados que se fue metiendo poco a poco hasta que logró colarse en la sala. El título era premonitorio para el renacimiento que se está viviendo ese viernes: ‘Regreso al futuro’. Mediaban los 80.

La misma época en la que Vicent Ribas sitúa su primer recuerdo del Pereyra. La tarde en que sus hermanos mayores le llevaron a ver un Scalextric gigante montado en una de las salas: «Tenía seis carriles y era lo más alucinante que había visto nunca». Otros evocan los espectáculos circenses, el teatro, los conciertos, las veladas de boxeo, las tertulias e incluso las clases de recuperación de diferentes asignaturas. Era un universo compartido.

Ahora, una vez concluido el trabajo titánico de hacer «un renacimiento y no una momificación del Pereyra» -como dijo el propietario, Pedro Matutes, en el discurso inaugural-, con una afinada y preciosa restauración, queda la labor no menos complicada de devolver ese edificio histórico al imaginario colectivo de todos los ibicencos. No será fácil.n

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