No es serio este cementerio

Carmen Martínez-Fortún

Carmen Martínez-Fortún

Vox utilizó la moción de censura en su última aventura de ruido y furia para incordiar, todo ya en clave electoral. Estuvo feo pues no le movía el bien de España sino el suyo propio.

La parte socialista del Gobierno aprovechó la impostura del mismo modo, no por el bien de España sino por el suyo propio y no solo para que Sánchez se diera autobombo sino para estrenar su estrategia de entronizar a Díaz como presidenta segunda, según el descentrado de Patxi, que qué cruz este hombre aparentemente más necesitado de terapia electroconvulsiva al modo de la atormentada protagonista de ‘Los renglones torcidos de Dios’ que de la cafinitrina recomendada por el aspirante.

Día a día desde hace un tiempo Sánchez sufre pero a su vez castiga a Podemos y así prohibió a Belarra y Montero desahogarse frente a Tamames, aunque la poli buena de la jornada las sumara en su dulce loa de todo el gabinete.

No sabemos si por eso o ya antes de eso, la primera decidió salir a los pasillos como suele, eso sí, sin tirarse por las alfombras como hacían antes, a poner verde a la parte del gobierno que día a día la castiga al mismo tiempo que permite sus pataletas. Ayer mismo le impidieron presentar su ley de familia aunque le han consentido que aparezca en los papeles con su nombre, que los ataques de soberbia y protagonismo no van a ser solo cosa de los machos alfa.

Según su costumbre, la ministra ha grabado su particular vídeo, que lo único claro es que, a pesar de humillaciones, trifulcas, tensiones, codazos, insultos y ninguneos, no van a entregar ni por dignidad siquiera el sueldo y las ventajas que proporcionan los ministerios ni van a tener empacho en utilizar sus cargos que deberían convertirles en servidoras públicas para ejercer como las mayores servidoras de sus personas.

Yo, como la oposición, creo que el gobierno, de Marlaska a Escrivá pasando por las mentadas y demás, cosecha infinitos méritos para estar en estado terminal. Y ante sus dislates me acuerdo a diario de aquella inolvidable canción de Mecano: ¡No es serio este cementerio! Pese a Tezanos.

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