Tribuna

Defender causas vs aprovecharse de enfermedades ajenas

Fernando Gómez

Fernando Gómez

En el pleno de febrero del Ayuntamiento de Sant Antoni, el alcalde hizo una afirmación muy curiosa, se refirió al grupo municipal Unidas Podemos (a mí en concreto) como el “defensor de las causas perdidas” por pedir al PP que se solidarizarse con la ausencia de un concejal por enfermedad. Yo lo sentí como un halago porque sí, me gusta defender causas y si representan a una mayoría, más aún. Pero lo más curioso es que el alcalde lo dijo como si fuese algo malo defender causas que uno considera justas, lo dijo con recochineo. Y si lo piensan eso dice mucho más de la persona que hace la afirmación que de la persona que recibe el comentario. En este caso podemos extraer de la afirmación del alcalde de Sant Antoni que para él defender las causas justas no es una virtud sino un defecto. Un pensamiento absolutamente diferente al que yo tengo, ya que admiro a las personas que dedican su tiempo y esfuerzo en ayudar a que el mundo sea un lugar mejor.

En mi caso, no creo que sea el “Nelson Mandela” de Sant Antoni ni mucho menos, pero de lo que sí estoy muy seguro es de que es algo positivo para la sociedad que existan personas que dedican parte de su tiempo a luchar por causas justas. Y creo que el alcalde debería ser más respetuoso aunque solo fuese por el tiempo que esas personas se quitan de su vida personal, de estar con sus familias, con sus hijos o con sus amigos.

La realidad es que defender causas es un sacrificio personal, que el alcalde de Sant Antoni menosprecia con esa desafortunada afirmación, y lo peor no es que lo haga conmigo, yo soy lo de menos, lo peor es que cuando lo hace también está atacando a todas esas buenas personas que ayudan de forma desinteresada a que la sociedad sea mejor. Me estoy refiriendo, por ejemplo, a los voluntarios de Cáritas, a los voluntarios de Protección Civil, a la asociación ‘Salvem sa Badia de Portmany’, a la asociación de vecinos de Can Tomas que limpia los alrededores del barrio, a todas las asociaciones de vecinos que cada día dedican trabajo y esfuerzo para mejorar sus barrios, y muchos casos más.

Se me olvidaba explicarles el contexto, recuerden que el PP gobierna en minoría en Sant Antoni porque cesó torpemente a uno de sus socios, por lo que están en minoría y necesitan pactar acuerdos con la oposición para aprobar las iniciativas en los plenos. No lo hacen. En esta situación, en el pasado pleno un concejal de la oposición se encontraba ingresado en el hospital con un problema de salud serio que no le permitía ni siquiera asistir al pleno por vía telemática, oportunidad que el alcalde de Sant Antoni aprovechó para hacer valer su voto doble en caso de empate y sacar adelante lo que le interesaba. Es una de las cosas más sucias que he visto en la política de nuestra isla, pero ya les contaré este episodio más adelante.

En definitiva, el alcalde de Sant Antoni deja mucho que desear, y no se dejen engañar por la simpatía que muestra en actos públicos, en cuanto le contradigan en algo mostrará su verdadera cara, la que saca cuando maltrata a la oposición en los plenos, y les garantizo que no les va a gustar.

Fernando Gómez | Concejal de Unidas Podemos en el Ayuntamiento de Sant Antoni y candidato al Parlament balear por Eivissa

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