Opinión | Tribuna

La algarroba de IB3

En el informativo del pasado miércoles día 14 la televisión balear IB3 dedicó unos minutos a informar sobre la campaña de la algarroba en Ibiza. Cualquier persona ajena a este tema pensaría que en Ibiza, a los payeses y productores de algarroba, nos había tocado la lotería. Nada más lejos de la realidad, en todo caso nos ha tocado el reintegro. Me explico.

Decía el informativo, y así es, que a pesar de que la cosecha es considerablemente inferior a la del año pasado, el precio ha subido un 40% al pasar de 85 cts/kg a 120 cts/kg. O sea, que en Ibiza la algarroba ha subido 35 cts/kgr en un año. Todo correcto. También decía que el precio de la algarroba está en función del porcentaje de garrofín y que éste se exporta principalmente a Mallorca y también a la Península, para su procesamiento y obtener así la preciada ‘goma de garrofín’, que se utiliza básicamente en la industria alimentaria.

Lo que no decía el informativo es que en Mallorca la algarroba ha subido un 80% al pasar de 1 €/kg que se pagaba el año pasado a 1.80 €/kg que se paga esta año. Dicho de otro modo en Mallorca la algarroba ha subido 80 cts/kg en este último año.

Y si repasamos las cifras veremos que mientras la diferencia de precios el año pasado era de tan solo 15 cts/kg, este año la diferencia ha subido a 60 cts/kg. Y si se te ocurre preguntar te salen con la cantinela de que «la algarroba de Mallorca es de mejor calidad y tiene un mayor porcentaje de garrofín», una cantinela que sale de un trabajo de investigación realizado el año 1998 que lleva por título ‘Prospección de variedades de algarrobo en las islas Baleares’, un trabajo patrocinado por la conselleria de Agricultura del Govern balear. Es un trabajo minucioso en el que se analizan y comparan diversos parámetros tanto del fruto (forma, longitud, anchura, número de semillas…) como de la semilla o garrofín (peso, longitud, espesor). En total se analizan 18 variedades de Mallorca y 5 de Ibiza y si bien la ‘cantinela’ se repite tras cada parámetro analizado finalmente se admite que hay importantes diferencias entre las distintas zonas productivas.

Y lo que nadie recuerda, quizás porque no conviene, es que en este mismo trabajo, en el capítulo dedicado al rendimiento en garrofín, se afirma que éste varió del 9 al 18 % en los cultivares mallorquines y del 8 al 14 % en los cultivares ibicencos, con valores medios del 14,6 % y del 12,6 % respectivamente.

Y lo que tampoco cita el informativo es que hace dos años, Camp Mallorquí, la única cooperativa de segundo grado que existe en Baleares y que engloba a la mayor parte de cooperativas existentes en las islas, puso en marcha un nuevo sistema de precios con el doble objetivo de «acabar con la especulación que existe sobre la algarroba y pagar mejor al productor local». Este sistema de precios, que Camp Mallorquí establece cada año a primeros de agosto, cuando empieza la campaña de recogida de la algarroba, se basa en la calidad de la algarroba y su contenido en garrofín, de manera que se establece un precio progresivo en función del rendimiento que se obtenga. 

Y si repasamos la tabla de precios que maneja Camp Mallorquí para esta campaña, veremos que para un rendimiento del 12,6 %, que recordemos es el porcentaje medio de la algarroba de Ibiza según el estudio antes citado, la algarroba debería pagarse a 1,64 €/kg, y entonces la diferencia con el precio de Mallorca sería idéntica al año pasado de 14 cts/kg, y si así fuera, ninguna queja, aquí paz y después gloria.

Pero mientras el precio real que se paga en Ibiza, que como se dijo es de 1,20 € /kg, cantidad atribuida a un muy bajo rendimiento de garrofín (inferior al 9,5 %), una cifra que de ningún modo se ajusta a la realidad (según mis cálculos supera con creces el 12 %), mientras se mantenga este precio, repito, persistirán las preguntas, las dudas y las suspicacias.

Y entre ellas y en primer lugar cómo se explica que en tan solo un año la algarroba de Ibiza haya perdido tanta calidad, y haya mejorado tanto la de Mallorca. ¿Será por el cambio climático? Y cómo se explica que en Ibiza todos los comercios tengan el mismo precio, haciendo caso omiso al principio de la libre competencia. ¿Será pura casualidad ? Porque quien suscribe este artículo se ha tomado la molestia de confrontar los precios de más de media docena de comercios y/o cooperativas de la península, principalmente de Tarragona y Comunidad Valenciana, y les puedo asegurar que no solo son todos distintos sino que además prácticamente todos están por encima de 1,20 cts /kg. 

Y si estas preguntas no obtienen una respuesta razonable y razonada, no estaría de más que el Consell encargara a un laboratorio independiente un ‘análisis doble ciego’ sobre la calidad de la algarroba de Ibiza. Es un estudio sencillo y subvencionable con el dinero destinado al mantenimiento del paisaje, del cual el algarrobo constituye uno de los elementos más significativos. Dudo mucho que se opusiera o quejara un solo agricultor, más bien todo lo contrario. 

Y ya para finalizar decir que soy el primero en celebrar que los agricultores de estas islas estemos de enhorabuena por el hecho de que el algarrobo, que con la llegada del turismo y el consiguiente abandono del campo pitiuso cayó prácticamente en el olvido, esté viviendo una nueva edad de oro gracias a las múltiples aplicaciones que se han descubierto, tanto de la pulpa (harina de algarroba) como de la semilla (goma de garrofín).

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