Opinión

De parque en parque

Ahora veo a mis amigos en los parques y no en los bares. Y no hablo de El Retiro o la Ciudadela, me refiero a los parques infantiles. A cualquiera que voy siempre me encuentro a alguien con quien compartir las luces y sombras de la maternidad. En la isla hay parques de todo tipo, algunos casi secretos, como el de Sant Rafel. Es igual que esas calitas escondidas donde vas cuando quieres estar tranquila. Luego están los más populares, los que siempre están llenos y no por tener grandes atracciones para los pequeños sino porque están en lugares estratégicos, como el de Santa Gertrudis. Solo el sol del mediodía vacía ese espacio en verano. Lo normal es que esté repleto de niños residentes y turistas, todos correteando de un lado para otro como si alguien tirara de ellos con un hilo a toda pastilla. Hay gritos y risas, muchas. A veces también algún llanto por rabietas o caídas, pero pronto cesan. Entre tanta gente siempre hay caras conocidas. Es la peculiaridad de Eivissa que crea familias con personas de todos los lugares del planeta. El parque de Sant Carles es otro lugar ideal para ir con niños. Es pequeño, pero el prado de césped de la iglesia y la heladería del pueblo lo compensan, así como el ir y venir de los trenes de turistas que a los niños les encanta.

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