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Diario de Ibiza

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Rubén J. Palomo

Cuando la política enfanga el deporte

El pasado fin de semana volvió a ser especial para muchos deportistas de la isla, en particular para atletas veteranos y noveles que brillaron a nivel nacional. Fue el caso de Mauro García-Vallés, quien conquistó en Jerez de la Frontera la medalla de oro en el Campeonato de España sub-18, en la prueba reina del medio fondo: los 1.500 metros lisos. Su excelente resultado ha sido digno de reconocimiento y difusión. Por eso, tras informar sobre su éxito, la sección de deportes de este diario contactó con el Club Atletisme Pitiús para solicitar una entrevista con el joven atleta. Para asombro general, la respuesta del club llegó en forma de veto, sin ni siquiera consultar con el deportista su disposición o voluntad. «Mauro no va a dar declaraciones al Diario de Ibiza, ni nadie del Pitiús», fueron las palabras que zanjaron meses de indiferencia. La arbitraria censura con este medio –que perjudica particularmente a los propios atletas– parece obedecer a la guerra que el club que preside Toni Roig mantiene junto al CD Ibiza de fútbol (club que también dificulta el trabajo de este diario) con el Ayuntamiento de Ibiza desde hace un año. La batalla mediática –a través de un único altavoz– y judicial contra el convenio suscrito con la UD Ibiza por el uso del estadio de Can Misses ha trascendido de lo deportivo a lo político y ha enfangado el terreno de juego. Pero el veto, a quien más daño hace no es a este medio de comunicación, sino a los propios clubes y a sus integrantes. Es una pena que la obstinación de algunos que presumen de defender el deporte local salpique y cierre puertas a talentos de Ibiza como Mauro.

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