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Diario de Ibiza

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Javier Cuervo

Vestidos para morir

Hace un montón de días que no se ve a Vladimir Putin y todo son rumores sobre su salud física y mental. Me conformaría con una foto del presidente de la Federación Rusa, de lejos y borroso, como captado por un paparazzi con un teleobjetivo tamaño tambor de jabón de lavadora, porque me basta con saber cómo viste uno cuando organiza una invasión, destruye ciudades y provoca masacres. En víspera de invadir y en la arrancada de tanques, Putin lucía traje de líder mundial estándar, pero en adelante no sabemos.

En el otro lado del espejo bélico, el presidente ucraniano, Zelenski lleva siempre un atuendo militar de faena en colores terrosos, camisetas de manga corta, camisas con camiseta debajo, que aguanta la silla del despacho como lo hacen las camisas blancas remangadas hasta el codo de los presidentes estadounidenses cuando simulan ser comandante en jefe de la tropa imperial. Cuando Zelenski acude a ciudades invadidas y a escenarios de matanza, se le ve el pantalón paramilitar de los reporteros gráficos, con bolsillos para trastos y otros para guardar las manos en una actitud que subraya su mirada interpelante de ¿qué?, ¿a qué estáis esperando?

Esta preocupación vestuaria me viene de la visión de las fotos de la matanza de Bucha, una sucesión de cadáveres a la intemperie cruda, vestidos con ropa térmica, calzados con botas de goma antideslizante, entre socavones de bombazo, barro de cristales y cables despeinados. Venía de ver cómo visten los cadáveres civiles, con el cuerpo entregado al asfalto en su postura rota, y al cambiar de tema en el periódico encontré tan impropios a los protagonistas de una cumbre económica como a un nudista en un convento de monjas de clausura. Sin demagogia, sólo porque no se sale tan fácil del gorro ensangrentado y descerebrado de un asesinado en Bucha y se entra en la cresta impoluta de Christine Lagarde. Debería haber pasillos entre algunas noticias y otras o unas imágenes intermedias que eviten el vértigo del salto. Hace falta la imagen del día de Putin para ver cómo viste el asesino.

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