Opinión | Tribuna

25N: El silencio es cómplice

Vivían en el 3º A. Eran vecinos desde hacía años y nunca tuvieron problemas. Era una pareja encantadora, ella siempre tenía una palabra amable y una sonrisa sincera. Hasta que comenzaron a escucharse gritos, lloros… les encontrabas en el ascensor y ella bajaba la mirada, ya no sonreía, y en alguna ocasión le vieron un ojo amoratado. Pero nadie le preguntó, nadie llamó a la policía cuando oyeron aquella gran discusión que acabó en golpes, les daba miedo inmiscuirse en un asunto de pareja… Y así se fueron sucediendo evidentes episodios de maltrato que ningún vecino quiso denunciar por miedo, no fuera que él también se pusiera violento con ellos. Un día no los volvieron a ver. Se habían marchado repentinamente y en las conciencias de quienes vivían puerta con puerta, escuchando aquellos golpes y lloros, comenzó a pesar la incertidumbre del qué estaría pasando con ella. Si estaría bien, si seguiría con él, si hubieran llamado a la policía… ¿ella hubiera tenido una oportunidad?

Este relato, ficticio pero no irreal, es tristemente más habitual de lo que quisiéramos. Muchos conocemos o hemos oído sobre situaciones de maltrato en nuestro entorno, cerca de nosotros, pero no hemos sabido cómo actuar, qué hacer. El miedo a las represalias, a que nos acusen de inmiscuirnos en ‘un asunto de pareja’, a veces nos hacer callarnos, estar en silencio ante un caso de maltrato. Y ese silencio es cómplice. Cómplice del maltratador, cómplice de una sociedad que mira a otro lado para no enfrentar los problemas. Cómplice del dolor y sufrimiento de las mujeres que no pueden salir de una situación inhumana.

Este 25N, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, quiero poner el acento en ese silencio cómplice que ha de ser roto. Con nuestra responsabilidad como sociedad, con nuestra solidaridad y compromiso con las víctimas de maltrato, hemos de ser valientes y, si somos conocedores de una situación de violencia contra una mujer, ayudar a la víctima y denunciar. La denuncia es anónima y existe el teléfono 016 a través del cual informarnos y asesorarnos del proceso de denuncia. Porque no podemos cerrar los ojos y callar, hemos de ser valientes y si sabemos que una mujer sufre, que una mujer está siendo maltratada o se ha abusado de ella, hemos de ser su voz silenciada por el miedo y ser su altavoz. Por ellas, por todas, os animo a si sabéis que una mujer sufre violencia machista, lo denunciéis.

La Oficina de la Dona del Consell de Eivissa ha atendido un 17% más de casos este año que en 2020, una cifra que nos preocupa enormemente pero que nos afianza en nuestro empeño por animar a las mujeres a denunciar, a querer romper con esa situación de indefensión en la que malviven.

Estamos a vuestro lado, quiero que lo sepáis. Desde el departamento de Bienestar Social del Consell de Eivissa, a través de la Oficina de la Dona y del resto de servicios que disponemos de atención y asesoramiento a mujeres víctimas de violencia machista, os ofrecemos esa ayuda que tanto necesitáis. A vosotras, a vuestros hijos y familiares. No estáis solas. Estamos todos juntos en esta lucha contra la violencia machista.

Rompamos entre todos un silencio que es cómplice.

Carolina Escandell | Consellera de Bienestar Social y Recursos Humanos del Consell de Ibiza

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