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Martín,-Cristina-v2

Manadas de búfalos

Somos manadas de búfalos que van huyendo de manadas de búfalos. Queremos ser los únicos en el paraíso, en esas bucólicas postales repetidas hasta la saciedad en las redes sociales, pero también queremos que todo el mundo sepa que somos tan especiales y afortunados que hemos estado allí, y para ello nos hacemos fotos y las colgamos en las redes... para que nuevas manadas de búfalos vengan detrás, esperando ser los únicos en el paraíso, a hacerse las mismas fotos, en las que parece que no hay nadie más, porque el encuadre deja fuera al resto de la manada, que como nosotros esperan impacientes para posar en una falsa soledad. Queremos «vivir la experiencia», creernos viajeros diferentes, que nada tienen que ver con los demás turistas; pero hacemos lo mismo y vamos a los mismos sitios «icónicos y emblemáticos». Y si hace falta, hacemos hasta horas de cola, como para entrar a Cala Saladeta. Como en realidad somos manadas de búfalos, nuestro paso tiene el efecto de una apisonadora, y colapsamos de coches y gente e inundamos de basura los lugares cuya belleza nos ha atraído. Así, mientras el sol se pone en Platges de Comte, decenas de personas que observan el espectacular ocaso dejan un rastro de porquería. Pero esas fotos ya no molan para las redes.

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