Opinión | Tribuna

Sobre la sentencia que absuelve a Aída Alcaraz

Los que conocemos a Aída Alcaraz celebramos que la justicia haya brillado por fin. Sabemos que el daño que se le ha causado jamás se le reparará, pero nos consuela ver que al final ha prevalecido la verdad con esta sentencia.

Aída además de buena persona, es una gran profesional. Antes de entrar en política ya había demostrado su profesionalidad, seriedad y ética en el ámbito profesional de la empresa privada. Y lo sigue demostrando a día de hoy.

La sentencia viene a decirnos lo que todos los que la conocemos sabemos, que también ha sido una gran profesional y ha hecho un gran trabajo en el ámbito del servicio público en el Ayuntamiento de San Antonio.

Que alguien deje la comodidad de su trabajo en el que gana más para entregar su conocimiento, ganas de servicio, ilusión de cambiar las cosas a mejor y capacidad de gestión intachable a su municipio, lo dice todo sobre esa persona. ¿Quién hace eso? Muy pocas personas.

Si a esto añadimos todo lo que Aída ha tenido que aguantar y sufrir durante estos últimos años, llegamos a la conclusión de que Sant Antoni jamás podrá agradecer y reponer el daño que se le ha hecho a esta persona. No seremos capaces de valorar ni tan siquiera lo que esta persona y la sentencia que la absuelve ha sacado a la luz.

¿Dónde están ahora las personas que el día de la toma de posesión del Sr. Marcos Serra, gritaban a Aída Alcaraz de forma amenazante «vete del pueblo y no vuelvas más»? Todo porque ella y el equipo de gobierno quisieron intentar cambiar el modelo turístico de una zona (el West). Todo porque Aída ni se dejó manejar, ni amedrentar. Ella tenía muy claro que quería hacer las cosas bien y que quería cambiar las malas prácticas que hace años que están enquistadas en el Ayuntamiento de San Antonio.

Si preguntas en privado el 90% de los habitantes de Sant Antoni te responderán que los «favores, amiguismos y el modelo turístico del West» son el cáncer del pueblo, sin embargo, la red clientelar tejida por el Partido Popular durante años y años, impide que se rompa con este modelo. También impidieron que el anterior equipo de gobierno pudiera continuar intentándolo.

Cuando vieron que Aída no se podía direccionar en la línea que interesaba a unos pocos, que no se achicaba ante las adversidades, que no podían manejarla, ni corromperla, porque era honrada, seria y había venido con fuerza y muchas ganas e ilusión para cambiar la mala gestión y peores prácticas por las que se viene caracterizando el Ayuntamiento de San Antonio... les entró el pánico... había que cargársela, hacerla caer en desgracia como fuera, porque sentían que su modo de gestión y vida estaba amenazada.

Los que durante años la hemos visto perder el sueño, la paz, llorar, hemos llorado con ella o la hemos visto tener miedo a quedarse sola en casa, sabemos que jamás se le repondrá el coste personal que para ella ha tenido ejercer su vocación política y aportar algo que el Ayuntamiento de Sant Antoni, jamás había experimentado hasta su llegada y que ha dejado de experimentar con su marcha. La gestión intachable de los recursos públicos de nuestro pueblo.

Deja claro la sentencia que uno de los motivos de la denuncia es el hecho de que Aída encontró una caja con sobres de dinero y multas originales sin fiscalizar, hecho por el que abrió un expediente disciplinario al Sr. Verdugo como no podía ser de otra forma... Mi pregunta es: ¿ningún concejal del PP de los equipos anteriores fue nunca a mirar los armarios del retén? ¿Pudo haber más sobres anteriores a estos que nadie vio jamás? ¿Si Aída no hubiese encontrado esos sobres... qué habría sido de ellos?

Son preguntas que ahí quedarán pero está claro que Sant Antoni nunca podrá agradecer a Aída, que levantará las alfombras no solo de la institución local sino también de este sistema clientelar del que mucha gente se ha beneficiado y que a día de hoy sigue interesando mantener. ¿Dónde están el Pi y Ciudadanos? Ahora tienen una oportunidad de regenerar la política…

¿Dónde están hoy los que atacaron, juzgaron, insultaron, le dedicaron cientos de portadas y difamaron a Aída? ¿Van a pedirle perdón, que es lo mínimo que podrían hacer por ella?

Los que la queremos y hemos sufrido con ella, esperamos que lo hagan.

Yo a nivel personal tengo que decir que estoy orgullosa de poder decir en voz alta que soy amiga de Aída, y que estoy orgullosa del trabajo que hizo en el Ayuntamiento de San Antonio.

Más políticos de su carisma, honradez y seriedad necesitamos.

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