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Tribuna

Una ley del solo sí es sí

Por fin la ley del solo sí es sí entra en las Cortes! Desde que en el año 2017 se encargó a la Comisión General de Codificación un estudio de los delitos relativos a la violencia sexual y su posible reforma, han pasado casi cuatro años hasta que el Gobierno aprobó definitivamente el Anteproyecto de Ley Orgánica de Garantía Integral de la Libertad Sexual.

¿Qué hace trascendente esta futura ley, que ha generado no pocas críticas en sectores doctrinales? La centralidad de esta ley es el consentimiento recíproco en las relaciones sexuales, a tal efecto la propuesta de modificación del artículo 178 establece que «solo se entenderá que hay consentimiento cuando se haya manifestado libremente mediante actos que, en atención a las circunstancias del caso, expresen de manera clara la voluntad de la persona».

Se sitúan ambas partes en igualdad, desaparece pues la idea del varón conquistador, cazador, y otra serie de calificativos que depositaban en el imaginario colectivo la iniciativa masculina en las relaciones sexuales. La igualdad también llega a las relaciones íntimas centradas en el consentimiento.

A pesar de que la libertad sexual se ha convertido en un eje de las relaciones humanas, dos factores determinan y limitan esta libertad, uno de ellos es cómo la pornografía condiciona la iniciación sexual de los y las adolescentes, partiendo de un patrón de humillación y violencia hacia las mujeres que se toma como normal, y el otro es la sumisión química, cada vez mas generalizada, que anula la voluntad de las víctimas de violencia sexual.

La violencia sexual en Baleares dobla la media de nacional, del 3,3 por cada 10.000 personas en todo el Estado, Baleares tiene una tasa de delitos de naturaleza sexual del 6,5 por cada 10.000 personas. Aplicando a Baleares los porcentajes que establece la macroencuesta de violencia sexual contra la mujer de 2019, podría haber unas 7.000 mujeres cada año que hayan sufrido violencia sexual fuera de la pareja, si bien las denuncias del 2019, último año previo a la pandemia, fueron 743, quedaría oculta y sin denunciar mas del 80% de los actos de violencia sexual.

El artículo 34 del anteproyecto de ley establece que las administraciones públicas, en el ámbito de sus respectivas competencias, promoverán el derecho a la asistencia integral especializada y accesible, mediante los Centros de Crisis 24 horas, los servicios de recuperación integral, los servicios de atención a víctimas de trata y explotación sexual y los servicios de atención a las niñas y niños víctimas de violencia sexual.

El Ministerio de Igualdad financiará la infraestructura de un Centro de Crisis en Baleares, lo que nos congratula, si bien el objetivo es llegar a conseguir que cualquier víctima de violencia sexual tenga acceso a la atención integral del artículo 34, tanto si esta en Mallorca, como Menorca, Ibiza y Formentera. Conseguirlo es el reto.

María Duran Febrer  | Directora de IBDona y vocal de la Comisión General de Codificación. 

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