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Martín,-Cristina-v2

Hay justicia que no es justicia

Abusó sexualmente de una niña durante casi tres años, la hija de un amigo. Desde que tenía 12 años hasta los 15.

La tocaba sus partes más íntimas, la daba besos a diario, se mostraba desnudo delante de ella. Imaginemos que somos esa niña aterrorizada, que no sabe qué hacer ni a quién recurrir. Que no sabe si la van a creer, si la van a culpar incluso. Día tras día, mes tras mes.

Intentemos meternos dentro de esa niña que sufre graves trastornos psicológicos y una bajada del rendimiento académico como consecuencia del acoso de una persona de confianza de su familia. Y después de sentir su angustia, su profundo miedo, su desesperación, analicemos el desenlace de este caso.

El abusador confeso ni siquiera pisará la cárcel: destrozar la vida de una niña le ha costado 10.000 euros.

Esa es la indemnización que tendrá que pagar a la menor, según el acuerdo al que han llegado el abogado defensor y una fiscal de la Audiencia Provincial de Palma (que en un principio pedía cinco años de cárcel, una pena un poco más proporcionada, pero no lo suficiente, para el daño que causó ese canalla).

El acuerdo incluye la suspensión de la pena de dos años de cárcel, por lo que seguirá en libertad, tan tranquilo. Hay justicia que no es justicia.

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