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Diario de Ibiza

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Tú y yo somos tres

La crítica de Monegal | Nuevo director de TV-3, pero ya lo sabíamos

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Anuncian los ‘Telenoticies’ que TV-3 ya tiene nuevo director, Sigfrid Gras, y que por primera vez en la historia «ha sido elegido por concurso público».

Me sumo a las aleluyas, faltaría más. No obstante cabe señalar que Gras ya fue elegido en abril, por el método tradicional, o sea, a dedo, y desde entonces viene ejerciendo el cargo. Lo de ahora, esa media docena de criaturas que se han sacado de la manga para que le refrenden en el cargo que ya ostentaba, no pasa de ser un simulacro.

Dicho esto es de justicia señalar que el método electivo no debe ser un factor de erosión, ni tampoco de sobrevaloración, sobre la calidad y capacidad del agraciado. Eso solo depende de cómo ejerza su función y mando. De modo que hay que darle a Gras un tiempo prudencial para poder analizarlo. Lo que sí conocemos es su pasado. Treinta años en la Corpo («¡Se apuesta por el talento interno!») nos decían con enfasis en el ‘TN’). Pues sí, 30 años desempeñando diversos cargos en la casa.

¡Ah! Eso alberga un cierto regusto a funcionariado. De hecho, todas las teles públicas han acabado siendo colosales estructuras repletas de funcionarios. Lo apasionante de Gras es que estos últimos seis años ha sido adjunto a la dirección de TV-3, además de director de Contenidos y Programas. Es decir, que esa deriva de la cadena, en plan ‘cheerleader del procés’, él la ha protagonizado como alto cargo.

Cabe la duda de si todo ha ocurrido ‘malgré luí’, o si estaba encantado. Desde luego el perfil de Gras parece muy dintinto al de Sanchis. Aquellas sesiones, autoeligiéndose como moderador-estrella de debates... ¡Ah! Todo aquel akelarre, no parece, por fortuna, el estilo de Sigfrid Gras.

Bien mirado se enfrenta a una temporada prácticamente resuelta. La mayoría del pastel ya se ha repartido entre las tres o cuatro productoras habituales. El movimiento de monaguill@s ya está diseñado. Y para evitar un exceso de homilías, un toque de ‘fest’, ‘Euforia’ o sifón musical será implementado, para entretener al ‘kindergarden’. En materia ‘procesista’ (Junts / ERC) equilibrio sobre la marcha a tenor de los Dalmases, los de verdad, que presionan sin golpear los muebles pero con gran eficacia.

Resumiendo, le deseo a Sigfrid Gras acierto y templanza. Recuerde lo que dicen los grandes ajedrecistas cuando alguien intenta intimidarles: al final, el rey y el peón acaban en la misma caja.

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