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Comunicado de Alberto Chicote sobre su mujer: "No puedo más"

Alberto Chicote

Alberto Chicote / LA SEXTA

Jorge López

Jorge López

En España hay dos cocineros muy mediáticos: Karlos Arguiñano y Alberto Chicote. Ambos saltaron a la fama no solo por sus habilidades en los fogones, sino por protagonizar programas de televisión de gran éxito.

Además de su carrera culinaria, Chicote ha destacado como comunicador. Desde 2012, ha presentado programas como Pesadilla en la cocina, Top Chef, ¿Te lo vas a comer? y Auténticos, consolidándose como una figura central en la divulgación gastronómica en España . En el ámbito empresarial, ha dirigido restaurantes como Yakitoro y Puertalsol, ofreciendo propuestas que combinan sabores tradicionales con toques innovadores . Su estilo directo y su compromiso con la calidad lo han convertido en una personalidad influyente en la cultura gastronómica española.

Una etapa se apaga bajo las luces de la Puerta del Sol. Alberto Chicote, figura inconfundible de la gastronomía española, ha puesto punto final al capítulo más emblemático de su carrera: el cierre de su restaurante Yakitoro. No ha sido solo una despedida profesional, sino un gesto profundamente personal. En medio del anuncio, resuena con fuerza una frase que pronunció hace tiempo, quizá sin saber lo profética que resultaría: “Si algún día mi mujer me dijese «no puedo más», yo cierro el restaurante”.

Esa confesión, antes íntima, hoy se desliza como un susurro entre los fogones apagados. ¿Fue Inma Núñez, su compañera en la vida y en las decisiones clave, quien dijo basta? Nadie lo confirma, pero la pregunta flota en el ambiente. La explicación oficial habla de obras en el edificio, de incompatibilidades logísticas. Pero los seguidores de Chicote leen entre líneas. Yakitoro, con sus parrillas al estilo japonés y alma española, fue más que un negocio: fue un sueño hecho fuego. Aunque las brasas se apaguen en esta dirección, desde su entorno ya apuntan a un nuevo inicio. Otra ubicación. Otra etapa. Porque cuando el corazón cocina, no hay cierre que dure para siempre.

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