Esta semana saltaba a la luz la noticia del embarazo de Alejandra Rubio y las reacciones no han tardado en llegar. Después de leer la entrevista que ha concedido la joven, junto a su pareja, Carlo Costanzia, en la revista ¡HOLA! anunciando la buena nueva, Jeimy, exnovia del actor, ya se ha pronunciado.

Ella ha asegurado que le da igual... pero todavía no hemos escuchado a Terelu Campos. A su hermana, Carmen Borrego, sí. Lo ha hecho esta tarde en 'Así es la vida' y ha desvelado cómo ha vivido la familia esta noticia.

"La llegada de un bebé siempre es una buena noticia, creo que hay que tener a los bebés cuando hay tanto amor y cuando se está enamorado", explicaba la colaboradora, ya que "a veces se traen a los bebés para solucionar los problemas de una relación y creo que hay que tenerlos cuando hay amor".

La hija de María Teresa Campos ha asegurado que esta noticia "no es ningún drama" y que "me ha dado cosita cuando he visto que dice que sintió miedo" porque Alejandra "es más madura de lo que piensa la gente".

En cuanto a la recordada comunicadora, Carmen se ha acordado de ella y ha confesado que "mi madre siempre decía a sus nietos que quería ser bisabuela. Ella fue bisabuela antes de irse", pero esta noticia de Alejandra "le habría hecho tan feliz y habría sido la única que dijera que qué maravilla".

La supuesta traición de Carlos Costanzia a Alejandra Rubio en Ibiza

La pareja se encuentra estos días de vacaciones en Ibiza. Alejandra Rubio y Carlo Costanzia se han mostrado cariñosos sobre una embarcación que cuesta 12.000 euros a la semana. La embarcación consta de 100 metros cuadrados: salón, cocina y cuatro camarotes con baño incluido. Además, con una gran cubierta en la que la pareja ha dado rienda suelta a su pasión, y donde se ha visto a Alejandra Rubio fumar a pesar de su estado.

A principios de febrero, esta mediática pareja se convirtió en el centro de todas las miradas tras ser, supuestamente, pillada por Semana. A través de su correspondiente portada, la revista confirmó la relación sentimental de estos dos jóvenes. No obstante, y aunque en un principio parecía que se trataba de un robado, varios profesionales de la comunicación no tardaron señalar a Carlo Costanzia. Y todo después de asegurar que había sido el actor el que se había puesto en contacto con la prensa para pactar dichas fotografías. 

Ayer miércoles en TardeAr salían unas imágenes en exclusiva de Alejandra y Carlo comiendo en un restaurante de Formentera. Dichas imágenes fueron tomadas por el paparazzi Sergio Garrido, quien entró en directo en el programa para contar un escándalo.

Sergio Garrido ha confesado que ha tenido un desencuentro con Carlo Costanzia. Según el paparazzi ha explicado que han empezado a discutir: "Han estado muy tranquilitos hasta que al final ha venido a hablar conmigo Carlo y hemos tenido una pequeña discusión".

El paparazzi ha revelado lo primero que le ha contado Carlo: "Me ha dicho: '¡Anda! Teníamos ganas de conocerte". Tras esto, Sergio le ha señalado a Ana Rosa que mañana tendrán el vídeo de la conversación: "Hemos estado discutiendo un poco, tengo las cosas grabadas, que no me ha dado tiempo a mandarlas. Mañana lo enseñaré".

Leticia Requejo se ha interesado por el motivo del comienzo de la discusión. Sergio ha explicado el comentario que le ha molestado a Carlo: "Lo más fuerte que le he dicho es que posasen en la popa del barco con Alejandra y te dejamos tranquilo". El paparazzi ha afirmado que Carlo se puso muy serio: "Me ha dicho que si hacen eso tendrán que cobrar".

Ante esta afirmación, muchos se han preguntado si la intención de cobrar de Carlo Costanzia la sabe Alejandra Rubio, ya que en caso contrario él estaría traicionando totalmente su confianza.

No hay ninguna duda de que Carlo Costanzia y Alejandra Rubio se han embolsado una gran suma de dinero por su última exclusiva. Tanto es así que, según ha asegurado Kiko Matamoros en Ni que fuéramos, la cantidad ascendería hasta los 85.000 euros. 

No obstante, todo apunta a que el actor también está intentando aumentar su patrimonio económico a espaldas de la influencer. O eso es lo que, por lo menos, ha dejado entrever Sergio Garrido.