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Gastronomía

Fonda La Savina: una casa junto al mar de Formentera para comer bien, compartir mesa y dejar pasar el tiempo

El nuevo proyecto gastronómico de Fonda La Savina une memoria local, cocina mediterránea y tradición italiana frente al Estany des Peix

Fachada de la antigua Fonda La Savina.

Fachada de la antigua Fonda La Savina. / Fonda La Savina

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Leire Rodríguez

Leire Rodríguez

Ibiza

Hay lugares que no necesitan grandes discursos para explicar lo que son. Basta con sentarse, mirar alrededor y entender que allí el tiempo funciona de otra manera. Fonda La Savina nace precisamente con esa intención, la de recuperar una forma de hospitalidad sencilla, cercana y profundamente ligada a Formentera, pero adaptada al momento actual.

Su nombre no es casual. La antigua fonda fue uno de los primeros espacios de acogida vinculados al puerto de La Savina, cuando la isla todavía vivía lejos de los circuitos turísticos convencionales. En aquellos años, entre las décadas de los 60 y 70, Formentera era mar, campo, pesca y viajeros que llegaban sin demasiados planes. La fonda ofrecía comida, alojamiento y algo más difícil de encontrar: una sensación real de casa.

Un regreso con memoria

El nuevo proyecto no pretende copiar aquel pasado, sino rescatar su espíritu. Situado en el Hostal La Savina, frente al Estany des Peix y a pocos pasos del puerto, Fonda La Savina quiere volver a ser un lugar donde se come bien sin complicaciones, donde la gente se mezcla de forma natural y donde el entorno marca el ritmo.

Detrás de esta nueva etapa se encuentran dos historias familiares unidas por una misma forma de entender el Mediterráneo. Por un lado, una familia con cuatro generaciones de trayectoria hostelera en Formentera, marcada por el mar, el respeto al producto y una hospitalidad directa. Por otro, la tradición culinaria italiana del chef Maicol Izzo, con dos estrellas Michelin en Italia, y su familia Milù, vinculada a Nápoles y a una cocina donde la técnica solo tiene sentido cuando está al servicio del sabor.

La puesta de sol desde Fonda La Savina.

La puesta de sol desde Fonda La Savina. / Fonda La Savina

Mediterráneo de aquí y de allí

La carta se construye sobre una idea clara basada en una cocina sencilla, buen género y platos pensados para disfrutar. Formentera dialoga con el sur de Italia a través de pescados, carnes, verduras de temporada, aceite de oliva, hierbas frescas, pastas trabajadas con precisión y una brasa que conecta con lo esencial.

Una pasta en su punto, un pescado sabroso, una verdura de temporada o una mesa compartida pueden contar mucho más que una propuesta complicada. La cocina en Fonda La Savina se vive de forma libre. Los comensales eligen si quieren algo para picar, para compartir, para alargar una comida o para dejarse llevar por el final del día. El bar y la zona más informal completan esa idea de fonda contemporánea. Un picoteo mediterráneo, una coctelería fresca y el paisaje como compañía. En algunos momentos, una guitarra o una voz pueden aparecer casi sin pedir permiso, como ocurría antes, cuando las sobremesas no tenían horario y las mesas reunían a locales, trabajadores del puerto, viajeros y artistas.

Fonda La Savina quiere ser eso: una casa abierta frente al mar. Un lugar sin prisa, con raíces y con mirada actual. Dos tradiciones, dos familias y un mismo Mediterráneo servido en la mesa.

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